La socióloga residente en esta casa (también conocida como "esposa") me mostró un texto de Robert Darnton sobre los cuentos de hadas franceses (que aparece en este libro). Lejos de ser un estudio esotérico posmodernista sobre la opresión machista, como los que ella suele leer, fue una lectura fascinante que muestra cuáno hemos avanzado en dos siglos.
El autor señala que los cuentos de hadas que conocemos hoy (Cenicienta, Pulgarcito, Caperucita Roja, etc.) son versiones de viejos cuéntos campesinos recopilados y suavizados por folcloristas como los famosos hermanos Grimm. En sus versiones originales, suelen ser mucho más violentos, sexuales y pesimistas que los cuentos Disneyificados que conocemos.
En algunos casos, la transformación es impactante. Cito el texto: "En una versión anterior de 'La Bella Durmiente', por ejemplo, el Príncipe Encantador, que ya está casado, viola a la princesa y ella tiene varios hijos con él sin despertar".
Creánme que esa versión no se la voy a contar a mis hijos. Pero este es precisamente el punto del autor: nuestra sociedad a cambiado hasta el punto que no podemos imaginar cómo era la vida hace dos siglos. Darnton nos recuerda que era una suerte de pesadilla malthusiana: la mitad de los niños morían, gran parte de la población vivía bajo la amenaza o la realidad del hambre, los lobos aullaban literalmente en el bosque, los caminos eran inseguros, los señores semi-feudales buscaban constantemente confiscar lo poco que tenían los campesionos, etc.
En ese sentido, los cuentos de hadas no son más que reflejos poco disfrazados de esa realidad semiolvidada (salvo en África subsahariana). El autor da ejemplos interesantes. Por ejemplo, la gran frecuencia con la que aparecen las madrastras malvadas. En ese entonces, con la altísima mortalidad materna, era muy comunes y la lógica darwiniana las llevaba a tratar mejor a sus propios hijos que a los de la esposa previa.
Claro, no todo es obscuro. Numerosos cuentos incluyen instancias donde la generosidad hacia los limosneros recibe grandes recompensas. Pero a final de cuentas, la mayoría son historias de supervivencia ante toda clase de eventos fatales que llegan inesperadamente, opresiones, crímenes, etc. En un mundo caprichoso, donde todo extraño era un peligroso y no había recurso a justicia, la única defensa era la astucia y el ingenio. En ese sentido, los cuentos no eran mero entretenimiento ni formas de transmitir moralejas moralizantes: eran lecciones que mostraban cómo lidiar con los poderes, humanos y sobrenaturales, que gobernaban al mundo.
A su vez, ese mundo era similar en todos los países, lo cual, según el autor, explica por qué aparecen cuentos similares en culturas radicalmente distintas. Interesante.
miércoles, enero 21, 2004
El regreso de los espíritus animales
En el 2003, el entorno económico mundial sólo mejoró modestamente. ¿Entonces por qué todas las principales clases de activos financieros presentaron retornos de 10% a 50% tanto en países industrializados como emergentes? La respuesta es que los inversionistas pericibieron un menor nivel de riesgo, producto de la prudencia financiera de las empresas, ganancias crecientes y un ambiente geopolítico menos tenso. En todo caso, los diferenciales entre las tasas de bonos con riesgo y bonos sin riesgo cayeron dramáticamente, lo cual permitió una revaluación de los activos financieros. Hoy publiqué una nota sobre este tema.
martes, enero 20, 2004
Elecciones en Iowa: Guía para los perplejos
Aunque la campaña para conquistar la candidatura presidencial del Partido Demócrata en Estados Unidos lleva casi un año, apenas ayer se llevó a cabo la primera elección (de 50 en total) estatal, la de Iowa, para obtener delegados para la convención nacional que nominará al candidato que tendrá la poca envidiable tarea de enfrentar a George Bush. No te sientas mal si apenas te vas enterando: sólo los devotos de la política interna estadounidense han seguido el proceso.
Pero es hora de poner atención. Es poco probable que el candidato demócrata, sea quien sea, pueda ganarle a Bush. Pero el tono del debate y los resultados de la campaña demócrata tendrán mucha influencia en las posturas que adoptará el Partido Demócrata en las próximas elecciones presidenciales e incluso en años venideros. Incluso si Bush es reelecto, los demócratas tienen gran influencia debido a las peculiaridades del sistema político estadounidense.
En ese sentido, vale la pena revisar quiénes son los candidatos demócratas y cuáles son sus posturas. Un breve resumen de los cuatro principales candidatos
-Howard Dean: Ex gobernador del pequeños estado de Vermont. Su máximo logro fue expandir la cobertura de los seguros médicos a los niños. Como gobernador era centrista en tono y en los hechos, pero al buscar la candidatura demócrata dio un giro a la izquierda. Es conocido por ser el candidato que más se ha opuesto a la guerra en Irak . Su principal propuesta doméstica es revertir todos los recortes a impuestos instrumentados por la administración Bush. Si bien su estilo estridente y su oposición a la guerra le ganaron el apoyo del ala izquierda del partido desde temprano, lo cual lo convirtió en el candidato líder, ésta es muy minoritaria. Su distante tercer lugar en Iowa
-John Kerry: Experimentado senador de Massachussets, veterano condecorado de Vietnam. Bastante centrista en términos ideológicos y es conocido por su gran conocimiento de asuntos exteriores. Sus vacilaciones en torno a postura en torno a la guerra en Irak (votó a favor de la autorización que le concedió el Congreso a Bush, pero ahora dice estar en contra) le costaron mucho apoyo al principio de su campaña. No obstante, nadie duda que es preparado y su fortaleza en asuntos internacionales, junto con su historial militar, le ayudaría a enfrentar a Bush en cuestiones de seguridad nacional, que son el talón de Aquiles de los demócratas. Esto le ayudó a ganar en Iowa.
-John Edwards: Senador novato de Carolina del Norte. Ser sureño (los últimos dos presidentes demócratas provienen de esa región que es ahora bastión republicano), telegénico y tener un origen humilde son sus principales activos. Previamente, era uno de los abogados más exitosos y ricos del pías. Como candidato, destaca por tener las propuestas de política interna más detalladas y sensatas. El segundo lugar que obtuvo en Iowa fue sorprendente y augura bien para su campaña, aunque su falta de experiencia en la vida pública probablemente impedirá que gane la competencia. No obstante, suena como candidato a vicepresidente.
Wesley Clark: Militar que comandó las fuerzas estadounidenses en Europa durante la guerra en Kosovo. Esa experiencia en seguridad es prácticamente su único, aunque considerable, activo, así como su visibilidad nacional (fue comentarista de CNN). Hasta hace poco, no se sabía que era demócrata y también ha vacilado mucho en torno a su postura con relación a Irak. Sus propuestas de política interna no han trascendido. Cuenta, según se dice, con el apoyo de Bill Clinton, su paisano de Arkansas. Se saltó las elecciones en Iowa.
El resto: Richard Gephardt, veterano senador de Missouri, conocido por estar a favor del proteccionismo comercial y su apoyo al movimiento sindical, terminó en cuarto lugar en Iowa, donde se esperaba y necesitaba una victoria. Su candidatura llegó a su fin. Por su parte, Joe Lieberman, senador y compañero de fórmula de Al Gore en el 2000, no figuró en Iowa. Es el único candidato demócrata que apoyó sin reservas la guerra en Irak. Es conocido como conservador en materia cultural, aunque sus propuestas de política interna son centristas pero poco trascendentes. Los demás candidatos son figuras de la izquierda sin la menor probabilidad de ganar.
Me parece que el resultado de la primaria en Iowa fue positivo por lo menos en un sentido. El candidato más proclive al proteccionismo fue totalmente derrotado. Eso es bueno para México, América Latina y el resto del mundo, ya que el mal desempeño de Gephardt le restará fuerza a quienes quieren convertir este tema en la plataforma central de los demócratas.
Por cierto, para quienes están interesados en este tema, recomiendo dos sitios muy buenos que han dado mucho seguimiento a la campaña demócrata. The New Republic y Slate.
En fin. Ya escribí bastante. Regresaré con frecuencia a estas cuestiones.
Pero es hora de poner atención. Es poco probable que el candidato demócrata, sea quien sea, pueda ganarle a Bush. Pero el tono del debate y los resultados de la campaña demócrata tendrán mucha influencia en las posturas que adoptará el Partido Demócrata en las próximas elecciones presidenciales e incluso en años venideros. Incluso si Bush es reelecto, los demócratas tienen gran influencia debido a las peculiaridades del sistema político estadounidense.
En ese sentido, vale la pena revisar quiénes son los candidatos demócratas y cuáles son sus posturas. Un breve resumen de los cuatro principales candidatos
-Howard Dean: Ex gobernador del pequeños estado de Vermont. Su máximo logro fue expandir la cobertura de los seguros médicos a los niños. Como gobernador era centrista en tono y en los hechos, pero al buscar la candidatura demócrata dio un giro a la izquierda. Es conocido por ser el candidato que más se ha opuesto a la guerra en Irak . Su principal propuesta doméstica es revertir todos los recortes a impuestos instrumentados por la administración Bush. Si bien su estilo estridente y su oposición a la guerra le ganaron el apoyo del ala izquierda del partido desde temprano, lo cual lo convirtió en el candidato líder, ésta es muy minoritaria. Su distante tercer lugar en Iowa
-John Kerry: Experimentado senador de Massachussets, veterano condecorado de Vietnam. Bastante centrista en términos ideológicos y es conocido por su gran conocimiento de asuntos exteriores. Sus vacilaciones en torno a postura en torno a la guerra en Irak (votó a favor de la autorización que le concedió el Congreso a Bush, pero ahora dice estar en contra) le costaron mucho apoyo al principio de su campaña. No obstante, nadie duda que es preparado y su fortaleza en asuntos internacionales, junto con su historial militar, le ayudaría a enfrentar a Bush en cuestiones de seguridad nacional, que son el talón de Aquiles de los demócratas. Esto le ayudó a ganar en Iowa.
-John Edwards: Senador novato de Carolina del Norte. Ser sureño (los últimos dos presidentes demócratas provienen de esa región que es ahora bastión republicano), telegénico y tener un origen humilde son sus principales activos. Previamente, era uno de los abogados más exitosos y ricos del pías. Como candidato, destaca por tener las propuestas de política interna más detalladas y sensatas. El segundo lugar que obtuvo en Iowa fue sorprendente y augura bien para su campaña, aunque su falta de experiencia en la vida pública probablemente impedirá que gane la competencia. No obstante, suena como candidato a vicepresidente.
Wesley Clark: Militar que comandó las fuerzas estadounidenses en Europa durante la guerra en Kosovo. Esa experiencia en seguridad es prácticamente su único, aunque considerable, activo, así como su visibilidad nacional (fue comentarista de CNN). Hasta hace poco, no se sabía que era demócrata y también ha vacilado mucho en torno a su postura con relación a Irak. Sus propuestas de política interna no han trascendido. Cuenta, según se dice, con el apoyo de Bill Clinton, su paisano de Arkansas. Se saltó las elecciones en Iowa.
El resto: Richard Gephardt, veterano senador de Missouri, conocido por estar a favor del proteccionismo comercial y su apoyo al movimiento sindical, terminó en cuarto lugar en Iowa, donde se esperaba y necesitaba una victoria. Su candidatura llegó a su fin. Por su parte, Joe Lieberman, senador y compañero de fórmula de Al Gore en el 2000, no figuró en Iowa. Es el único candidato demócrata que apoyó sin reservas la guerra en Irak. Es conocido como conservador en materia cultural, aunque sus propuestas de política interna son centristas pero poco trascendentes. Los demás candidatos son figuras de la izquierda sin la menor probabilidad de ganar.
Me parece que el resultado de la primaria en Iowa fue positivo por lo menos en un sentido. El candidato más proclive al proteccionismo fue totalmente derrotado. Eso es bueno para México, América Latina y el resto del mundo, ya que el mal desempeño de Gephardt le restará fuerza a quienes quieren convertir este tema en la plataforma central de los demócratas.
Por cierto, para quienes están interesados en este tema, recomiendo dos sitios muy buenos que han dado mucho seguimiento a la campaña demócrata. The New Republic y Slate.
En fin. Ya escribí bastante. Regresaré con frecuencia a estas cuestiones.
¿Cómo se calcula la inflación?
Me acabo de enterar que est sitio está siendo visitado por muchas personas que están buscando información en Google sobre cómo se calcula la inflación en México. Mi buen acto del día es pasarles liga a un documento (en PDF) de Banco de México que explica con claridad esta cuestión. ¡Ojalá les sirva!
domingo, enero 18, 2004
La burbuja china
Antes que nada, recomiendo mucho esta nota publicada hoy en el New York Times. Dicho eso, aquí van algunos comentarios relacionados.
La economía china parece imparable, invencible e invulnerable. Nadie duda que ese país tiene formidables ventajas competitivas que lo seguirán empujando a convertirse en la fábrica del mundo. Pero no hay que olvidar que sigue el modelo asiático de crecimiento con base en las exportaciones, seguido en su momento por Japón, Corea, Taiwan y las naciones del sudeste asiático.
Ese modelo contempla altas tasas de ahorro e inversión para expandir la capacidad productiva destinada al mercado internacional. En general, este modelo ha permitido que miles de millones de personas salgan de la pobreza en unas cuantas décadas. Es un éxito, pero llega un momento en donde encuentra su límite. En este caso, el talón de Aquiles es la ineficiencia en la asignación del capital.
En China, como en las demás economías asiáticas, la intermediación financiera corre a cargo de la banca. Por diversos motivos que van desde la interferencia política (los bancos chinos son estatales) hasta el modelo de organización industrial ( los kereitsu japoneses olos chaebol coreanos), la función de la banca es prestar sin hacer demasiadas preguntas. Inevitablemente, se financian cualquier cantidad de proyectos inviables y especulativos. Tarde o temprano, cuando la economía se desacelera por algún motivo externo (baja en las exportaciones) o interno (alza en las tasas por presiones inflacionarias), la banca se torna insolvente, generando una crisis económica y financiera.
Todo mundo sabe que los bancos chinos tienen un balance precario. La preguna no es si estallará este problema; más bien, es cuándo y qué tan fuerte será.
La economía china parece imparable, invencible e invulnerable. Nadie duda que ese país tiene formidables ventajas competitivas que lo seguirán empujando a convertirse en la fábrica del mundo. Pero no hay que olvidar que sigue el modelo asiático de crecimiento con base en las exportaciones, seguido en su momento por Japón, Corea, Taiwan y las naciones del sudeste asiático.
Ese modelo contempla altas tasas de ahorro e inversión para expandir la capacidad productiva destinada al mercado internacional. En general, este modelo ha permitido que miles de millones de personas salgan de la pobreza en unas cuantas décadas. Es un éxito, pero llega un momento en donde encuentra su límite. En este caso, el talón de Aquiles es la ineficiencia en la asignación del capital.
En China, como en las demás economías asiáticas, la intermediación financiera corre a cargo de la banca. Por diversos motivos que van desde la interferencia política (los bancos chinos son estatales) hasta el modelo de organización industrial ( los kereitsu japoneses olos chaebol coreanos), la función de la banca es prestar sin hacer demasiadas preguntas. Inevitablemente, se financian cualquier cantidad de proyectos inviables y especulativos. Tarde o temprano, cuando la economía se desacelera por algún motivo externo (baja en las exportaciones) o interno (alza en las tasas por presiones inflacionarias), la banca se torna insolvente, generando una crisis económica y financiera.
Todo mundo sabe que los bancos chinos tienen un balance precario. La preguna no es si estallará este problema; más bien, es cuándo y qué tan fuerte será.
sábado, enero 17, 2004
Las ONG bajo fuego: el escándalo en Nature Conservacy
En el pasado he argumenado que en la mente colectiva de las clases influyentes (medios, políticos, etc.) hay una identidad involable que dice que "ONG = bueno" (se puede sustituir ONG por cualquier término que incluya "sociedad civil"). La alta estima que gozan las ONG, que al paracer las excenta del escrutionio crítico, es peligrosa para la sociedad e incluso para ellas mismas.
Claro, hay miles de ONG que llevan a cabo trabajo sumamente valioso en toda clase de ámbitos. Sin duda, el mundo sería un lugar mucho más pobre sin ellas.
Hay que recordar que son organizaciones manejadas por personas de carne y hueso, que les gusta vivir bien, tener poder y hacer lo que se les da la gana. En ese sentido, el trabajo de muchas ONG --incluso en los más loables ámbitos humanitarios---tiene tintes políticos muy cuestionables o enfoques muy dañinos (basta pensar en las ONG que supuestamente quieren proteger a los trabajadores del tercer mundo por medio del proteccionismo comercial).
Al mismo tiempo, en las ONG se presentan abusos y actos de corrupción similares a los que los escándalos corporativos de los últimos tiempos nos han acostumbrado. Por ejemplo, basta ver el caso de Nature Conservacy en Estados Unidos (los detalles aquí), cuyos directivos robaron con las dos manos. Dudo que sea un caso aislado. A diferencia de las empresas, las ONG no suelen presentar estados financieros al público. Cuestionarlas es considerado por muchos como blasfemia. Pero no hay que olvidar que algunas ONG son enormes, con activos de cientos de millones o incluso miles de millones de dólares.
En ese sentido, es claro que debe mejorar mucho el nivel de transparencia, profesionalismo y ética de las ONG. Tal como sucede con las empresas, las ONG que adopten estas medidas a la larga podrán mejorar la eficacia de su trabajo y atraer más fondos, ya que los donantes seguramente empezarán a ser más críticos.
Claro, hay miles de ONG que llevan a cabo trabajo sumamente valioso en toda clase de ámbitos. Sin duda, el mundo sería un lugar mucho más pobre sin ellas.
Hay que recordar que son organizaciones manejadas por personas de carne y hueso, que les gusta vivir bien, tener poder y hacer lo que se les da la gana. En ese sentido, el trabajo de muchas ONG --incluso en los más loables ámbitos humanitarios---tiene tintes políticos muy cuestionables o enfoques muy dañinos (basta pensar en las ONG que supuestamente quieren proteger a los trabajadores del tercer mundo por medio del proteccionismo comercial).
Al mismo tiempo, en las ONG se presentan abusos y actos de corrupción similares a los que los escándalos corporativos de los últimos tiempos nos han acostumbrado. Por ejemplo, basta ver el caso de Nature Conservacy en Estados Unidos (los detalles aquí), cuyos directivos robaron con las dos manos. Dudo que sea un caso aislado. A diferencia de las empresas, las ONG no suelen presentar estados financieros al público. Cuestionarlas es considerado por muchos como blasfemia. Pero no hay que olvidar que algunas ONG son enormes, con activos de cientos de millones o incluso miles de millones de dólares.
En ese sentido, es claro que debe mejorar mucho el nivel de transparencia, profesionalismo y ética de las ONG. Tal como sucede con las empresas, las ONG que adopten estas medidas a la larga podrán mejorar la eficacia de su trabajo y atraer más fondos, ya que los donantes seguramente empezarán a ser más críticos.
viernes, enero 16, 2004
Relojes suizos y baratijas chinas
Estaba pensando el otro día sobre cómo caracterizar al 2003 en el ámbito económico y financiero. Mi respuesta tentativa: será recordado como el Año del Dragón. Aunque el milagro económico chino a partir de las reformas de 1979 había recibido bastante atención, en el 2003 el desempeño de China causó asombro y temor en partes iguales. No es para menos: en un entorno de bajo crecimiento, su PIB real creció a un ritmo de 8% (con todo y SARS) y sus exportaciones saltaron más de 30%.
En todo el mundo el surgimiento de China está causando pánico. De Bombay a Ciudad Juárez, se teme que el bajo costo de la mano de obra china y la creciente competitividad de ese país destruirá la industria nacional.
Sin duda, este año todo mundo está en busca de respuestas para enfrentar el reto chino. Lamentablemente, el primer impulso de los políticos es acudir al proteccionismo, como la imposición estadounidense de aranceles y cuotas a ciertos textiles chinos a fines del 2003. Pero es un hecho que el proteccionismo termina, a la larga, perjudicando a todos, empezando por los consumidores del país que recurre a él.
¿Hay una alternativa más positiva a ese reto? Daniel Lian, un economista de Morgan Stanley (por cierto, no se pierdan su Global Economic Forum, donde casi todos los días se publican artículos muy interesantes), ofrece una respuesta muy interesante. El Sr. Lian ha escrito extensamente sobre la política económica que ha seguido exitosamente Tailandia en los últimos tres años. Este es un tema extenso en sí mismo y abarca muchas medidas interesantes, pero hay una en particular que me llama la atención.
Tailandia, como muchos otros países del sudeste asiático, siguió por décadas el típico modelo de crecimento con base en exportaciones de manufacturas ligeras. Por diversos motivos, China les está comiendo el mandado y es claro que la pérdida de competitividad es, para fines prácticos, permanente.
El primer ministro tai, Thaksin Shinawatra está promoviendo, de acuerdo con Lian, que el país utillice sus recursos y habilidades nativas, que lo distinguen de otras naciones, para crear ventajas competitivas que no pueden copiadas por los ingeniosos emprendedores chinos. En el caso de Tailandia, el turismo (nota: me consta que es un pa?s espectacular) y los alimentos son un ejemplo obvio.
En un valioso ensayo reciente, Lian afirma que los países amenazados por la industria china deben seguir ese camino. Es claro que en manufacturas masivas no hay forma de competir, por lo cual deben buscar crear productos únicos, de alto valor agregado, que no son destinados al mercado masivo. Ofrece el interesante ejemplo de la industria relojera suiza, que ha prosperado pese a la competencia de relojes electrónicos asiáticos de bajo precio.
¿C?ómo se puede hacer eso? Cada país deberá encontrar cuáles son sus aptitudes únicas, pero el aprovechamiento de las oportunidades existentes dependerá de que exista una buena infraestructura para el fomento de las pequeñas y medianas empresas, que son la fuente de innovación más importante en cualquier país (ej. mercados financieros profundos, protección a la propiedad intelectual, etc.). Cabe notar que el sector relojero suizo está dominado precisamente por esa clase de empresas.
Estaré regresando a este tema, que me parece sumamente importante y oportuno.
En todo el mundo el surgimiento de China está causando pánico. De Bombay a Ciudad Juárez, se teme que el bajo costo de la mano de obra china y la creciente competitividad de ese país destruirá la industria nacional.
Sin duda, este año todo mundo está en busca de respuestas para enfrentar el reto chino. Lamentablemente, el primer impulso de los políticos es acudir al proteccionismo, como la imposición estadounidense de aranceles y cuotas a ciertos textiles chinos a fines del 2003. Pero es un hecho que el proteccionismo termina, a la larga, perjudicando a todos, empezando por los consumidores del país que recurre a él.
¿Hay una alternativa más positiva a ese reto? Daniel Lian, un economista de Morgan Stanley (por cierto, no se pierdan su Global Economic Forum, donde casi todos los días se publican artículos muy interesantes), ofrece una respuesta muy interesante. El Sr. Lian ha escrito extensamente sobre la política económica que ha seguido exitosamente Tailandia en los últimos tres años. Este es un tema extenso en sí mismo y abarca muchas medidas interesantes, pero hay una en particular que me llama la atención.
Tailandia, como muchos otros países del sudeste asiático, siguió por décadas el típico modelo de crecimento con base en exportaciones de manufacturas ligeras. Por diversos motivos, China les está comiendo el mandado y es claro que la pérdida de competitividad es, para fines prácticos, permanente.
El primer ministro tai, Thaksin Shinawatra está promoviendo, de acuerdo con Lian, que el país utillice sus recursos y habilidades nativas, que lo distinguen de otras naciones, para crear ventajas competitivas que no pueden copiadas por los ingeniosos emprendedores chinos. En el caso de Tailandia, el turismo (nota: me consta que es un pa?s espectacular) y los alimentos son un ejemplo obvio.
En un valioso ensayo reciente, Lian afirma que los países amenazados por la industria china deben seguir ese camino. Es claro que en manufacturas masivas no hay forma de competir, por lo cual deben buscar crear productos únicos, de alto valor agregado, que no son destinados al mercado masivo. Ofrece el interesante ejemplo de la industria relojera suiza, que ha prosperado pese a la competencia de relojes electrónicos asiáticos de bajo precio.
¿C?ómo se puede hacer eso? Cada país deberá encontrar cuáles son sus aptitudes únicas, pero el aprovechamiento de las oportunidades existentes dependerá de que exista una buena infraestructura para el fomento de las pequeñas y medianas empresas, que son la fuente de innovación más importante en cualquier país (ej. mercados financieros profundos, protección a la propiedad intelectual, etc.). Cabe notar que el sector relojero suizo está dominado precisamente por esa clase de empresas.
Estaré regresando a este tema, que me parece sumamente importante y oportuno.
jueves, enero 15, 2004
Pronósticos, predicciones y vicios similares
Un sabio (no recuerdo el nombre) afirmó que hacer predicciones es peligroso, sobre todo con relación al futuro. Para quienes no resisten la tentación de mirar a la bola de cristal para ver qué nos depara nuestro futuro económico y financiero, por lo menos hay que saber qué bolas de cristal valen la pena.
En ese sentido, la correduría Merrill Lynch preparó una serie de estudios que abarcan todas las regiones principales así como las tenencias que más llaman la atención para este año, incluyendo temas candentes como el dólar y China. Los pueden encontrar aquí.
En ese sentido, la correduría Merrill Lynch preparó una serie de estudios que abarcan todas las regiones principales así como las tenencias que más llaman la atención para este año, incluyendo temas candentes como el dólar y China. Los pueden encontrar aquí.
Viaje al planeta de la tinta roja
Ayer, el presidente Bush formuló una propuesta dramática: regresar a la luna antes del año 2020 y eventuralmente usar una base lunar para enviar una misión tripulada a Marte.
En mayor o menor medida, todo lo que tiene que ver con el espacio nos emociona. Por eso mismo, es sorprendente que el discurso de Bush haya recibido poca atención. De hecho, están lloviendo críticas. Y los críticos tienen toda la razón.
Empecemos por el frente fiscal. Estados Unidos enfrenta enormes déficits fiscales --que superan los 400 mil millones de dólares--en el corto plazo gracias a los recortes a impuestos impulsados por Bush. En menos de 10 años, la situación de las finanzas públicas en ese país se deteriorará dramáticamente cuando empiece a jubilarse la vanguardia de la generación de posguerra. Bush ha sido justamente criticado por ignorar este problema. ¿Su respuesta? Crear otro enorme programa de gasto, con fines electoreros. Con razón incluso los analistas de derecha, como Andrew Sullivan, están infartados.
Pero ese sólo es el comienzo. El costo estimado de este programa es de 170 mil millones de dólares. La propia historia de NASA en materia de costos es aterradora. Seguramente costará muchísimo más.
Gregg Easterbrook, un periodista/analista muy conocedor de estos temas, tiene un cuestionamiento mucho más profundo: ¿tiene sentido enviar personas a la Luna y a Marte? En términos totalmente racionales, en el espacio los robots pueden hacer más cosas que las personas a un costo infinitamente menor. En otras palabras, enviar personas al espacio es un desperdicio colosal de dinero, cuyo único beneficio es emocional.
Incluso Easterbrook no se opone a que el hombre eventualmente colonice el espacio. Pero argumenta que para que esto tenga sentido, primero tenemos que desarrollar un medio mucho más económico y seguro para viajar al espacio. Cabe notar que cada lanzamiento del trasbordador especial estadounidense cuesta unos 500 millones de dólares. Él señala que la mejor forma de aprovechar los recursos limitados es investigando ideas y proyectos para desarrollar precisamente ese vehículo. Una vez que exista, podremos pensar en proyectos grandes.
Recomiendo mucho leer su blog, que tiene muchísima información sobre este tema. En particular, lean este texto.
En mayor o menor medida, todo lo que tiene que ver con el espacio nos emociona. Por eso mismo, es sorprendente que el discurso de Bush haya recibido poca atención. De hecho, están lloviendo críticas. Y los críticos tienen toda la razón.
Empecemos por el frente fiscal. Estados Unidos enfrenta enormes déficits fiscales --que superan los 400 mil millones de dólares--en el corto plazo gracias a los recortes a impuestos impulsados por Bush. En menos de 10 años, la situación de las finanzas públicas en ese país se deteriorará dramáticamente cuando empiece a jubilarse la vanguardia de la generación de posguerra. Bush ha sido justamente criticado por ignorar este problema. ¿Su respuesta? Crear otro enorme programa de gasto, con fines electoreros. Con razón incluso los analistas de derecha, como Andrew Sullivan, están infartados.
Pero ese sólo es el comienzo. El costo estimado de este programa es de 170 mil millones de dólares. La propia historia de NASA en materia de costos es aterradora. Seguramente costará muchísimo más.
Gregg Easterbrook, un periodista/analista muy conocedor de estos temas, tiene un cuestionamiento mucho más profundo: ¿tiene sentido enviar personas a la Luna y a Marte? En términos totalmente racionales, en el espacio los robots pueden hacer más cosas que las personas a un costo infinitamente menor. En otras palabras, enviar personas al espacio es un desperdicio colosal de dinero, cuyo único beneficio es emocional.
Incluso Easterbrook no se opone a que el hombre eventualmente colonice el espacio. Pero argumenta que para que esto tenga sentido, primero tenemos que desarrollar un medio mucho más económico y seguro para viajar al espacio. Cabe notar que cada lanzamiento del trasbordador especial estadounidense cuesta unos 500 millones de dólares. Él señala que la mejor forma de aprovechar los recursos limitados es investigando ideas y proyectos para desarrollar precisamente ese vehículo. Una vez que exista, podremos pensar en proyectos grandes.
Recomiendo mucho leer su blog, que tiene muchísima información sobre este tema. En particular, lean este texto.
miércoles, enero 14, 2004
La bolsa y la economía
¿Augura el buen desempeño de la bolsa un repunte en la economía? Todo parece indicar que así será. Ayer publiqué una nota sobre este tema. Lo que me preocupa es el 2004.
viernes, enero 09, 2004
El carnaval de las distorsiones: El caso del SIDA
En las democracias, el cuestionamiento a la ética y la conducta de los políticos es una constante. El público ha aprendido a ser cínico de las intenciones de sus gobernantes, ya que saben que éstas casi siempre son motivadas por intereses personales (alcanzar y conservar el poder a toda costa). En los últimos años, casi toda figura pública --hombres de negocios, príncipes de la iglesia, intelectuales, etc.--y las instituciones a las que pertenecen ha sido sujeta a este cuestionamiento a raíz de los incesantes escándalos que nos presentan los medios.
Aunque no sea placentero, ese cinismo es muy útil: fomenta el escrutinio crítico, la rendición de cuentas, la transparencia y la creación de mecanismos de control adecuados.
Actualmente, pocos conservan la confianza del público. Me atrevería a decir que sólo las ONG y las instituciones que trabajan en causas importantes --defensa de los derechos humanos, protección del medio ambiente, salud pública y similares--gozan de un prestigio casi universal. Sin embargo, el hecho de trabajar para causas nobles no debería excentar a estas instituciones del escrutinio crítico.
Todo esto viene al caso por esta noticia, que recibe poca atención, pero es de gran importancia. Indica que los estimados apocalípticos sobre el número de personas infectadas de VIH/SIDA en África son bastante exagerados. Evidentemente, todas las organizaciones involucradas tienen interés en pintar a esta epidemia --muy grave aun con las revisiones--de la forma más amenazante posible. Eso atrae atención, dinero, influencia y prestigio, cosas que todo ser humano codicia y busca, incluso si el precio es mentir.
Lo mismo sucede con otras causas, particularmente la defensa del medio ambiente, en donde las distorsiones de ONG como Greenpeace están al órden del día.
Aunque no sea placentero, ese cinismo es muy útil: fomenta el escrutinio crítico, la rendición de cuentas, la transparencia y la creación de mecanismos de control adecuados.
Actualmente, pocos conservan la confianza del público. Me atrevería a decir que sólo las ONG y las instituciones que trabajan en causas importantes --defensa de los derechos humanos, protección del medio ambiente, salud pública y similares--gozan de un prestigio casi universal. Sin embargo, el hecho de trabajar para causas nobles no debería excentar a estas instituciones del escrutinio crítico.
Todo esto viene al caso por esta noticia, que recibe poca atención, pero es de gran importancia. Indica que los estimados apocalípticos sobre el número de personas infectadas de VIH/SIDA en África son bastante exagerados. Evidentemente, todas las organizaciones involucradas tienen interés en pintar a esta epidemia --muy grave aun con las revisiones--de la forma más amenazante posible. Eso atrae atención, dinero, influencia y prestigio, cosas que todo ser humano codicia y busca, incluso si el precio es mentir.
Lo mismo sucede con otras causas, particularmente la defensa del medio ambiente, en donde las distorsiones de ONG como Greenpeace están al órden del día.
jueves, enero 08, 2004
Reforma migratoria: Más preguntas que respuestas
Ayer el presidente Bushdio a conocer lo que sólo puede ser descrito como un bosquejo de una reforma migratoria (ver este resumen). En esencia, permite que los trabajadores ilegales puedan, con el apoyo de su patrón, aplicar por un permiso de 3 años para trabajar --con todos los beneficios de la ley--en Estados Unidos. Abre la posbilidad de que después apliquen para obtener la famosa green card.
Todos los diarios estadounidenses señalan que Bush no especificó los detalles de tal esquema, los cuales serán determinados por el congreso de esa nación.
Obviamente, quedan muchísimas preguntas:
1) ¿Cuántos permisos se van a ofrecer? ¿Cuáles son las condiciones y plazos para renovarlos?
2) En principio, el gran atractivo de los trabajadores ilegales es su bajo costo. ¿Para las empresas y patrones tiene sentido económico patrocinar a los ilegales que emplean? Lo dudo.
3) ¿Qué pasará con las empresas que han empleado ilegales? ¿Tendrán inmunidad legal si reconocen a esos trabajadores?
4) ¿Cuál será la respuesta de los ilegales? Si las condiciones de renovación no son claras, dificilmente buscarán legalizarse.
5) ¿Cuál será el estatus de los familiares de los ilegales en Estados Unidos?
Quién sabe que pasará a final de cuentas. Lo que sí queda claro es que incluso las pautas generales propuestas por Bush parecen carecer de todo sentido. No se ve incentivo alguno para que las empresas o los ilegales (quienes ya pagaron el costo de llegar a EUA) participen. Además, es muy probable que el número de permisos sea menor a los necesarios, por lo cual dificilmente regularizará a todos los ilegales o impedirá que sigan llegando.
En la práctica, la propuesta original del gobierno mexicano tenía mucho más sentido: amnistía para quienes ya están allá y un programa de permisos para quienes quieran ir a Estados Unidos.
Claramente, esta propuesta incompleta tiene un cálculo electoral detrás de ella: atraer el voto hispano en este año de elecciones presidenciales en EUA.
Todos los diarios estadounidenses señalan que Bush no especificó los detalles de tal esquema, los cuales serán determinados por el congreso de esa nación.
Obviamente, quedan muchísimas preguntas:
1) ¿Cuántos permisos se van a ofrecer? ¿Cuáles son las condiciones y plazos para renovarlos?
2) En principio, el gran atractivo de los trabajadores ilegales es su bajo costo. ¿Para las empresas y patrones tiene sentido económico patrocinar a los ilegales que emplean? Lo dudo.
3) ¿Qué pasará con las empresas que han empleado ilegales? ¿Tendrán inmunidad legal si reconocen a esos trabajadores?
4) ¿Cuál será la respuesta de los ilegales? Si las condiciones de renovación no son claras, dificilmente buscarán legalizarse.
5) ¿Cuál será el estatus de los familiares de los ilegales en Estados Unidos?
Quién sabe que pasará a final de cuentas. Lo que sí queda claro es que incluso las pautas generales propuestas por Bush parecen carecer de todo sentido. No se ve incentivo alguno para que las empresas o los ilegales (quienes ya pagaron el costo de llegar a EUA) participen. Además, es muy probable que el número de permisos sea menor a los necesarios, por lo cual dificilmente regularizará a todos los ilegales o impedirá que sigan llegando.
En la práctica, la propuesta original del gobierno mexicano tenía mucho más sentido: amnistía para quienes ya están allá y un programa de permisos para quienes quieran ir a Estados Unidos.
Claramente, esta propuesta incompleta tiene un cálculo electoral detrás de ella: atraer el voto hispano en este año de elecciones presidenciales en EUA.
lunes, enero 05, 2004
Cómo destruir a un país en 10 pasos
¿Cuándo se puede considerar "desarrollado" a un país? Diversos organismos suelen hacerlo fijando un cierto nivel de PIB por habitante que debe ser rebasado. Yo tengo otra definición: un país es desarrollado cuando se vuelve casi inconcebible que tenga un colapso financiero/económico. Esto tiene que ver más con factores políticos que con el nivel de PIB por habitante. Por ejemplo, aunque países como Kuwait o Arabia Saudita podrían ser considerados "desarrollados" bajo ese criterio, es fácil imaginar cómo podrían colapsar.
Una muestra es el caso de Zimbabwe, un país que era próspero para estándares africanos y que en cuestión de tres/cuatro años ha caído en el abismo. Este artículo explica cómo sucedió. Vale mucho la pena.
Tristemente, siento que en México y en todos los países de América Latina --con la excepción parcial de Chile--puede suceder algo similar, aunque el colapso sería menos drástico. Basta pensar en lo que ha sucedido con Argentina y Venezuela, dos países que eran relativamente prósperos y educados, pero que tienen un sistema político disfuncional.
Una muestra es el caso de Zimbabwe, un país que era próspero para estándares africanos y que en cuestión de tres/cuatro años ha caído en el abismo. Este artículo explica cómo sucedió. Vale mucho la pena.
Tristemente, siento que en México y en todos los países de América Latina --con la excepción parcial de Chile--puede suceder algo similar, aunque el colapso sería menos drástico. Basta pensar en lo que ha sucedido con Argentina y Venezuela, dos países que eran relativamente prósperos y educados, pero que tienen un sistema político disfuncional.
¿Pesimismo injustificado?
En esencia, toda posibilidad de que se apruebe alguna reforma este sexenio murió. Al menos que se presente un milagro, ni la Convención Nacional Hacendaria ofrecerá resultados muy positivos. Quedó claro que tenemos un gobierno moribundo y una oposición rapaz y la recuperación de la economía será, en el mejor de los casos, débil. ¿Cómo ven los mercados financieros esta situación? El IPyC rebasó los 9,000 puntos y el riesgo país --la diferencia entre las tasas en dólares de bonos gubernamentales mexicanos y estadounidenses---está en mínimos históricos (unos 176 puntos).
¿Exhuberancia irracional? Veamos.
La clave es el riesgo país, cuya caída durante el 2003 explica casi toda el alza en las acciones y el bajo nivel de las tasas internas. Tres factores contribueron a su buen desempeño: 1) todos los mercados emergentes recibieron carretadas de dinero por las bajas tasas en los países industrializados 2) el precio del "riesgo" cayó estrepitosamente en todo el mundo (medido a partir del diferencial entre las tasas de bonos corporativos y gubernamentales) y 3) se mantuvo la disciplina fiscal y macro interna.
De entrada, el factor 3) se mantendrá este año, por lo cual habrá que fijarse en los primeros dos. El más preocupante es el primero. Hasta ahora, una política monetaria expansiva y una fuerte baja en el valor de su moneda no se han reflejado en un alza en las tasas de interés en Estados Unidos. Como he señalado previamente, esto se debe en parte a una ilusión estadística: el ajuste por calidad de los productos reduce la inflación publicada. Ahora que el crecimiento será alto (entre 3 y 4%), creo que la inflación en EUA sorprenderá al alza y esa ilusión estadística (poco comentada) quedará evidenciada.
Por tanto, una buena apuesta es que a mediados o fines de año las tasas se verán presionadas al alza, lo cual elevará el precio del riesgo y, tarde o temprano, el riesgo país de México. Esto se verá reforzado por el hecho de que en ese lapso el crecimiento de la economía estadounidense empezará a enfriarse en la medida en que disminuye el impacto del estímulo fiscal.
En ese sentido, creo que el buen desempeño de las variables financieras en México es una suerte de calma antes de que inicie un deterioro. Incluso si las condiciones externas se mantienen favorable, la falta de una reforma fiscal conducirá a un inevitable deterioro de la solidez financiera del gobierno, lo cual presionará gradualmente a las tasas. Pero yo apostaría a que ese entorno benigno no se mantedrá por mucho tiempo más. Más vale ir preparándose.
¿Exhuberancia irracional? Veamos.
La clave es el riesgo país, cuya caída durante el 2003 explica casi toda el alza en las acciones y el bajo nivel de las tasas internas. Tres factores contribueron a su buen desempeño: 1) todos los mercados emergentes recibieron carretadas de dinero por las bajas tasas en los países industrializados 2) el precio del "riesgo" cayó estrepitosamente en todo el mundo (medido a partir del diferencial entre las tasas de bonos corporativos y gubernamentales) y 3) se mantuvo la disciplina fiscal y macro interna.
De entrada, el factor 3) se mantendrá este año, por lo cual habrá que fijarse en los primeros dos. El más preocupante es el primero. Hasta ahora, una política monetaria expansiva y una fuerte baja en el valor de su moneda no se han reflejado en un alza en las tasas de interés en Estados Unidos. Como he señalado previamente, esto se debe en parte a una ilusión estadística: el ajuste por calidad de los productos reduce la inflación publicada. Ahora que el crecimiento será alto (entre 3 y 4%), creo que la inflación en EUA sorprenderá al alza y esa ilusión estadística (poco comentada) quedará evidenciada.
Por tanto, una buena apuesta es que a mediados o fines de año las tasas se verán presionadas al alza, lo cual elevará el precio del riesgo y, tarde o temprano, el riesgo país de México. Esto se verá reforzado por el hecho de que en ese lapso el crecimiento de la economía estadounidense empezará a enfriarse en la medida en que disminuye el impacto del estímulo fiscal.
En ese sentido, creo que el buen desempeño de las variables financieras en México es una suerte de calma antes de que inicie un deterioro. Incluso si las condiciones externas se mantienen favorable, la falta de una reforma fiscal conducirá a un inevitable deterioro de la solidez financiera del gobierno, lo cual presionará gradualmente a las tasas. Pero yo apostaría a que ese entorno benigno no se mantedrá por mucho tiempo más. Más vale ir preparándose.
De regreso
Tras un merecido descanso, estoy de vuelta. Por cierto, pasé unos días muy agradables en Santa María del Oro, Nayarit, a un par de horas de Guadalajara. Es una laguna preciosa, que todavía no ha sido destruida como tantas otras por el turismo masivo. Si están por esos rumbos, es una visita que bien vale la pena.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
