miércoles, agosto 22, 2007

La maldición que no es tal

Todos conocemos el mito de la "maldición de tener recursos natuales abundantes". Afirma que los países así bendecidos generalmente no avanzan en términos económicos (Brasil, México, Rusia, Nigeria, Venezuela, etc.). En cambio, muchos países que sólo poseen una abundancia de piedra y arena prosperan (Japón, Israel, etc.). La última edición de este cuento es Liberia, como señala la BBC.

Por supuesto, es una patraña. Hay cualquier cantidad de ejemplos de países con abundantes recursos naturales que tienen un alto nivel de ingreso (Australia, Canadá, Estados Unidos, Argentina, Noruega, etc.) y de países pobres en recursos naturales que son, um, muy pobres (Jordania, Haití, Paraguay, Egipto, Guatemala, Etiopía, Marruecos, etc., etc.).

Vaya, incluso me parece difícil dterminar cuáles países tienen abundnacia de recursos naturales (descartando extremos como Kuwait). Por ejemplo, ¿tiene México abundantes recursos? Tiene mucho petróleo y muchos minerales, pero poca tierra arable y agua. Además, la población es tan grande que su impacto se diluye (el país produce cerca de 11 barriles de petróleo al año por habitante, unos 700 dólares por cabeza, que equivale a 10% del ingreso por habitante). ¿Es más rico que, digamos, Francia en recursos naturales? Es más, ¿se consideran factores como la longitud de las costas y ríos navegables como recursos?

No hay respuestas sencillas.

Lo que sí es abundamente claro es que los países con una base importante de recursos con frecuencia no invierten los ingresos correspondientes en capital humano, infraestructura y capacidad productiva para impulsar su crecimiento a largo plazo. Pero esto no quiere decir que tener esos recursos es malo o indeseable.

2 comentarios:

Abraham Hernández dijo...

Coincido en general. Sin embargo, es claro que cuando un país se encuentra de repente con una abundante riqueza natural, ésta por lo general tiende a generar inflación, distorsiones y una escasa inversión en otras áreas. Y si a esto le sumamos corrupción, ...

Los casos de Australia, Canadá, Estados Unidos, Argentina y Suecia son países donde es clara la sobreabundancia de recursos -relativos a la población-, bajo cualquier métrica. Y su riqueza no se limita a un solo producto. Y los han sabido explotar.

Noruega es más bien una exepción: han sabido administrar una riqueza repentina, que de por sí les vino no exactamente en una situación de pobreza.

Efectivamente, no hay respuestas sencillas. Pero si bien de ninguna manera es una maldición encontrar de repente una mina de oro, quizá no es esa la vía más segura para incrementar la riqueza de los habitantes de un país en el largo plazo.

Por cierto, ¿existirá algún estudio de la evolución de la riqueza de gente que se ha sacado la lotería?

Andrés dijo...

Estoy de acuerdo. Es el capital humano e institucional, no las riquezas naturales, las que terminan determinando el nivel de ingreso a la larga.

Sí hay algunos estudios. De hecho, hace unos años leí uno. Deja investigar y te lo paso.