miércoles, diciembre 24, 2003

Feliz Navidad

Les deseo una muy feliz Navidad y un próspero año nuevo. Me voy unos días de vacaciones.

Ricardo Salinas Pliego

La oleada reciente de escándalos empresariales en Estados Unidos y Europa (el caso de Parmalat es el más reciente) confirma que incluso en los países más "civilizados" los grandes capitanes del sector privado no son blancas palomitas. En países sin estado de derecho, como México, sólo podemos esperar lo peor. Pero incluso para nuestros bajos estándares, Ricardo Salinas Pliego --socio controlador de TV Azteca, Elektra, Unefón y otras--es una oveja muy negra.

El caso de Unefon, por ejemplo, sigue dando de qué hablar. Cuando Salinas Pliego quería formar esa empresa de telefonía celular, no contaba con suficientes fondos. Trajo como socios a la familia Saba, pero incluso no bastó. Terminó obteniendo el dinero forzando, por las malas, a que TV Azteca (y por tanto sus accionistas minoritarios) aportaran dinero a Unefon. Eso dejó un muy mal sabor de boca.

Además, logró que Nortel --una empresa canadiense que fabrica equipo de telecomunicaciones--le prestara dinero a Unefon para financiar la creación de su infraestructura. Como era de esperarse, no pagó. Tras un largo pleito, un grupo de inversionistas privados compró el crédito de Unefon --con un jugoso descuento (la deuda es de 325 millones de US$ y pagaron 107 millones)--a Nortel. Resulta que Unefon volvió a comprar esa deuda por su monto nominal (325 millones), asegurando a esos inversionistas una enorme ganancia sin riesgo.

Pues se acaba de revelar que ese grupo de inversionistas privados estaba conformado por el propio Ricardo Salinas y Moisés Saba. Sin duda alguna, es una transacción totalmente falta de ética, sobre todo porque nunca se reveló al público inversionista que eran ellos quienes adquirieron la deuda. Además, da la impresión que están sangrando a Unefon para beneficio propio. Ante la no muy buena situación financiera de Unefon, parece que están tomando el dinero y corriendo.

Esto es tan sucio que incluso los abogados estadounidenses de TV Azteca rompieron relaciones con esa firma y han reportado a las autoridades estadounidenses este hecho, ya que viola las leyes de ese país (el New York Times ofrece más detalles).

Ricardo Salinas es un hombre talentoso e inteligente. Pero su hábito de pisotear a quienes obstruyen sus ambiciones personales, aunque tengan razones perfectamente razonables para hacerlo, es a la larga contraproducente. Todas sus empresas valen menos de lo que ameritarían sus fundamentos financieros precisamente porque todo inversionista sabe que ser socio de Salinas Pliego implica grandes riesgos. En México, la debilidad de las leyes y de las autoridades implica que sus atropellos han sido concretados con total impunidad. Pero si en efecto violó las leyes estadounidenses, el señor Salinas enfrenta serias consecuencas. Enhorabuena.

viernes, diciembre 19, 2003

El costo de la Navidad

Estoy en medio del poco grato ejercicio de comprar regalos de Navidad. De nueva cuenta, estoy inmerso en la discusión que siempre tengo con mi esposa: yo preferiría regalar certificados de regalo emitidos por diversas tiendas, para que el beneficiado pueda comprar lo que él/ella quiera, mientras que mi media naranja considera que eso es una herejía más negra que adorar a Satanás.

Mi preferencia por los certificados es fácil de explicar: por lo general, los regalos que recibo no son muy de mi agrado. Hubiera preferido recibir el dinero que se gastaron mis benefactores para comprar cosas que sí me gustan. Creo que muchos hombres estarían de acuerdo que es más lógico y práctico. Pero las mujeres ven las cosas de forma diferente: para ellas el regalo no es tan importante en sí mismo; lo que importa es el significado de dar y recibir.

Pero hechos son hechos: hay una importante diferencia entre el valor monetario real de los regalos y el valor monetario subjetivo que les asigna quien los recibe. Incluso hay un estudio que señala que esa diferencia podría superar el 30%, lo cual representa un enorme costo tomando en cuenta la cantidad de dinero asignada a regalos navideños. Todo esto lo tomo de un excelente artículo de John Kay.

¿Qué se puede hacer? Creo que hay un buen punto intermedio: comprar regalos para quienes conocemos biern (y que por tanto corresponderán más a sus gustos) y dar certificados u mercancías apreciadas por todos (la champaña o chocolates finos rara vez fallan) a personas no tan cercanas.

Tacañería a la mexicana

Siempre en estos tiempos me da por reflexionar sobre el hecho de que la sociedad mexicana es una de las más desiguales del planeta. Ciertamente, la falta de equidad tiene raíces profundas, que en algunos casos datan desde la época colonial. No sólo es una cuestión que tiene que ver con tendencias históricas, sistemas políticos y asuntos económicos. La desigualdad también es un tema moral. Y siento decirlo, pero los mexicanos quedamos muy mal en ese aspecto.

La universidad estadounidense de Johns Hopkins publica cifras sobre organizaciones sin fines de lucro de la sociedad civil. En un universo de 35 países, el porcentaje de la fuerza laboral que trabaja, ya sea como empleados o voluntarios, en esas instituciones promedia 4.4%, con un máximo de 14.4% en Holanda (en Estados Unidos se ubica en 9.8%). México ocupa el último lugar, con tan sólo el 0.4% de la fuerza laboral, muy por debajo de países con un nivel similar de desarrollo como Brasil (1.6%) o Colombia (2.4%).

Nuestra falta de generosidad con el prójimo es vergonzosa e inexcusable. Dicen que cada país tiene el gobierno que se merece; en nuestro caso, es difícil argumentar lo contrario.

jueves, diciembre 18, 2003

Nietzsche

Con cierta justificación, la gran mayoría de las personas tiene poco interés en la filosofía, en buena medida porque los filósofos escriben de una forma poco accesible. No obstante, las ideas centrales son interesantes, entendibles y --aunque no sea evidente--tienen una gran influencia en todas las esferas de la sociedad. Aunque Friedrich Nietzsche escribió de forma inusualmente clara y elegante para un filósofo, sus ideas no son bien conocidas y, de hecho, han sido distorsionadas y caricaturizadas con demasiada frequencia. Menciono todo esto porque encontré un maravilloso resumen de algunas de sus principales líneas de pensamiento aquí. Vale mucho la pena.

El debate en torno al TLCAN

El primero de enero del 2004 marca el décimo aniversario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. De acuerdo con un nuevo informe del Banco Mundial, para México los beneficios han sido modestos: si bien el TLCAN generó más exportaciones e inversión extranjera directa de la que se hubieran presentado sin dicho tratado, no ha colocado por si mismo al país en el camino a la convergencia con sus dos vecinos ricos.

El informe señala claramente cuáles fueron los factores que limitaron las ganancias. Cito del resumen:

"Las esperanzas de que México avanzara más para alcanzar a los Estados Unidos fueron disminuidas por una inversión insuficiente en educación, inovación e infraestructura, así como por la baja calidad institucional --un término que incluye la rendición de cuentas, la eficacia de la regulación, el contro de la corrupción y temas relacionados."

Es una severa crítica a la gestión de los gobiernos del país. Lo peor del caso es que sabemos lo que debemos hacer, pero no avanzamos. De hecho, es interesante notar el argumento de Gray Newman, un economista de Morgan Stanley, que afirma que los beneficios del TLC (mayor inversión y exportaciones) le han comprado tiempo a los políticos mexicanos para no atacar los problemas estructurales del país. Claramente, esos flujos extra ya se están agotando; en unos años no bastarán y se tendrán que adpotar medidas urgentes, pero mientras ya habremos perdido varios años.

miércoles, diciembre 17, 2003

Ideas sensatas de Canadá

El nuevo primer ministro, Paul Martin, ordenó una revisión de todo el gasto público por parte de una comisión intersecretarial.

Esta práctica --revisiones por parte de comisiones, que emiten informes públicos--es muy común en las naciones industrializadas. No sé por qué no se emplea en México. Si Fox hubiera convocado una comisión --preferiblemente independiente---desde hace años para revisar el gasto y las finanzas públicas, sus recomendaciones hubieran servido como base para alcanzar acuerdos en estas materias. A final de cuentas, si dicha comisión hubiera recomendado el IVA a alimentos y medicinas, el gobierno no hubiera incurrido el enorme desgaste político de promover esta idea. Además, evitaría que los opositores a la reforma siguieran sustentando cifras y posiciones ajenas a la realidad.

Lamentablemente, es una idea que simple y sencillamente ni es contemplada, aunque sería muy útil para temas como las reformas fiscales y energética.

Secularismo francés y mexicano

A casi cinco siglos de la Reforma y a más de tres siglos y medio del fin de las guerras religiosas en Europa, resulta increíble que en Francia se esté contemplando prohibir todos los símbolos religiosos en las escuelas. Claro, la prohibición sugerida por el presidente Chirac tiene dedicatoria a las niñas musulmanas que se cubren la cabeza, aunque en principio también afecta a cristianos y judios.

Es una barbaridad y un atentado contra la libre expresión. Como agnóstico devoto, yo estoy totalmente de acuerdo en que la instrucción religiosa quede excluida de la educación pública. Pero incluso en esos espacios las personas deben tener el derecho a vestirse como quieran.

Es triste que todavía en Occidente sea difícil la convivencia entre las esferas religiosas y públicas. México no está exento. Nuestras leyes, aunque han sido liberalizadas, todavía imponen fuertes restricciones a la expresión religiosa (por ejemplo, en los medios). Es hora que las personas sean tratadas como adultos capaces de tomar sus propias decisiones. Si la Iglesia Católica quiere decirle a sus feligreses que no voten por un candidato porque apoya el aborto, debería tener el derecho a hacerlo, ya que a final de cuentas son los individuos, en su intimidad, quienes deciden cómo votar.

sábado, diciembre 13, 2003

La desigualdad regional

Los mexicanos sabemos que éste es un país de contrastes. Pero de cualquier forma las cifras nunca dejan de ser impactantes. Si nos muestran las cifras del ingreso por habitante de los estados del sur y después las que corresponden a los estados del norte, da la impresión de que se trata de dos países.

Tomando como referencia el PIB nominal por trabajador en el año 2000, una medida más precisa ya que elimina las diferencias demográficas, los estados fronterizos tienen un nivel promedio de 204 mil pesos por trabajador, mientras que los estados más pobres del sur (Chiapas, Oaxaca y Guerrero) presentan un promedio de 80 mil pesos (el promedio nacional es de 154 mil pesos por trabajador). Incluso el nivel de los estados sureños es engañosamente algo, ya que si eliminamos a los sectores como electricidad y minería, cuya producción es alta en el sur pero que son recursos que no se quedan ahí, el diferencial sería todavía mayor. Lamentablemente, no tengo datos a la mano para ver las tendencias a largo plazo.

¿Por qué una diferencia tan alta? Hay dos factores importantes. En primer lugar, la productividad en los principales sectores de la economía de los estados sureños es baja. Por ejemplo, el PIB agropecuario por trabajador en Chiapas y Oaxaca es menor a 20 mil pesos, mientras que el promedio nacional es de 38 mil pesos y en algunos estados norteños sobrepasa los 100 pesos. En el caso de la industria manufacturera, la productividad laboral en el sur varía de 50 a 90 mil pesos, mientras que en el norte varía entre 130 y 200 mil pesos. Estas diferencias se mantienen en casi todos los sectores.

La baja productividad del sur se puede explicar en buena medida por la falta de inversión, tanto en infraestructura como capital humano, que a su vez impide atraer inversión para elevar la productividad en las industrias. De hecho, si Chiapas y Oaxaca tuvieran el mismo nivel de productividad laboral que el promedio del país en todas sus industrias, su nivel de ingreso por trabajador subiría de un 45% del promedio nacional a casi 70%.

Eso nos lleva al segundo factor. Además de tener un nivel de productividad bajo en sus industrias, su fuerza laboral está concentrada en los sectores donde la productividad relativa es muy reducida. Por ejemplo, la productividad laboral en el sector agropecuario de Chiapas y Oaxaca representa el 40% y 50%, respectivamente, del promedio nacional, el cual es bajo, ya que este es el sector nacional de menor nivel de productividad (menos de una tercera parte de la productividad laboral total). Pero si bien sólo el 17% de la fuerza laboral trabaja en ese sector a escala nacional, dicha proporción sube a más de 40% en Chiapas y Oaxaca. En los estados del norte, menos del 10% de la fuerza laboral trabaja en el campo.

Otro problema de los estados sureños es la geografía. La apertura comercial del país ofrece una ventaja a los estados del norte por su proximidad al mercado estadounidense. Obviamente, este problema no se puede solucionar, pero ofrece otro motivo para favorecer más la inversión en esta parte del país.

Obviamente, el gobierno debe ser el actor principal para remediar estos problemas. Hasta cierto punto, las transferencias a los gobiernos estatales reflejan la necesidad de favorecer al sur, que reciben más qu elos del norte. No obstante, el gasto sólo es parte del problema. Los estados del sur son mucho más perjudicados por los defectos del marco legal y las políticas públicas, como la baja calidad en la educación y las excesivas obligaciones impuestas a los patrones. Además, el centralismo y la falta de una reforma energética lastima más a estos estados, que son los principales generadores de electricidad e hidrocarburos, que a los demás.


En resumen, la falta de avances en las reformas está perpetuando la gravísima desigualdad regional del país. Es una verdadera lástima que este punto ni se mencione en el debate público ni le interese mucho incluso a los gobernadores de esos estados.

Redescubriendo a Arquímides

El NYTimes publica una facinante historia sobre un viejo tratado de Arquímides que hasta ahora estamos entendiendo. Resulta que el bañista más famoso de la historia estaba muy adelantado a su tiempo. Vale la pena.

viernes, diciembre 12, 2003

Visiones contrastantes en el PRD

Es tentador tachar al PRD en su conjunto como una versión del PRI de los años setenta, sólo un poco más democrática y más liberal en cuestiones sociales y culturales. En general, muchos de sus líderes, como Cuauhtémoc Cárdenas, Chayito Robles y Pablo Gómez (su coordinador en la Cámara de Diputados) pertenecen a esa corriente. Como evidencia, basta leer un editorial que publicó este último (advertencia: puede causar nausea).

(Paréntesis: Es patético cómo se critica constantemente al gobierno por elevar el gasto corriente al mismo tiempo que la izquierda lamenta que el gobierno reduce al gasto social. Saben perfectamente que el aumento en el gasto corriente obedece a un alza en el gasto destinado a la educación y programas sociales. Tal como dicen, una mentira repetida mil veces se convierte en verdad).

Estos suelen ser los perredistas que conocemos y detestamos. Pero hay uno que otro más sensato. El ejemplo más claro es el senador Demetrio Sodi, siempre una voz lúcida y pragmática. Pero quedé sorprendido por la reacción de Ricardo Monreal, gobernador de Zacatecas, quien lamentó el rechazo de la reforma. Tengo buena impresión de él y se rumora que buscará pronto el liderazgo del PRD. Ojalá tenga éxito, por el bien del país.

La gran pregunta es dónde se ubica Andrés Manuel López Obrador. Es un gran político, más allá de lo que uno piense de él y de sus acciones. Estuvo en contra de la reforma fiscal, pero de forma discreta (nadie cree su afirmación que con más austeridad el gobierno podría tener el dinero que requiere). Sus instintos parecen ser de la vieja izquierda, pero tiene todo que ganar y nada que perder moviéndose hacia el centro. En ese sentido, será interesante ver qué dice en los próximos días. Además, si piensa seguir esa estrategia con miras al 2006, tiene que enfrentarse a Cárdenas y tomar control del partido, purgando a los elementos radicales y estableciendo alianzas con gente como Monreal. Si no lo hace, es probable que no gane la elección presidencial y, aún si lo logra, tendrá serios problemas para gobernar. Esto tiene que suceder en el 2004. Veremos.

Las reacciones al debacle fiscal

Cuando México aparece en la primera plana de la prensa internacional, por lo general no lo hace por buenos motivos. El Financial Times publicó una nota con un tono muy negativo que seguramente se reflejará en el tipo de cambio y la bolsa el lunes.

También recibí una nota dirigida a clientes de Merrill Lynch (no tengo una liga) muy breve, pero que en esencia también es pesimista. Lo único interesante es que señala que el impacto sobre el tipo de cambio debería ser limitado, gracias a que las reservas internacionales del país están creciendo a un ritmo muy acelerado.

Sin embargo, vale la pena destacar que Jorge Fernández Meléndez, el mejor analista político del país, no sucumbió totalmente al pesimismo. Señala en su columna de Milenio que todavía hay una pequeña ventana de oportunidad para aprobar una reforma fiscal decente. Ojalá tenga razón, pero lo dudo.

¿Otra década perdida?

¿Qué decir sobre los acontecimientos de ayer? Todo parece indicar que no habrá reforma fiscal o cualquier otra reforma en los próximos años. Para la economía, eso implica que no creceremos a más de 3% real anual --el promedio de la última década--y las finanzas públicas estarán cada vez en peor situación.

¿Quién tiene la culpa? En primer lugar, la mayoría del PRI y el PRD (más el PT) que votó en contra, sin hacer intento alguno de hacer una mejor propuesta. El PRI jamás ha tenido muy presente un sentido de deber patriótico y los mejores intereses del país no forman parte sus prioridades, por lo cual esperar que cambiaran de actitud ahora es ingenuo. Es una mafia que busca perpetuarse en el poder. Del PRD, ni que decir, cualquier cosa que no se acomoda a su visión dogmática del mundo --tan limitada como equivocada--es rechazada sin pensar.

Pero Vicente Fox también es muy culpable de ineptitud e ingenuidad. Los priístas le han prometido mucho y jamás le han cumplido. Su respuesta: seguir cortejándolos como si nada. El Sr. Fox no entiende que la política es un juego rudo que requiere palos y zanahorias en igual medida para lograr avances. Si sólo ofrece zanahorias, los priístas las tomarán con gusto y no le darán algo a cambio. Su discurso de anoche parece indicar que por fin le cayó el veinte, pero con tres años de retrazo. Puede olvidarse de cualquier avance significativo en sus tres años restantes de gobierno. Ojalá, por lo menos, entienda que para el bien del país tiene que atacar con todo a Roberto Madrazo de ahora en adelante. Sólo si lastima al PRI podrá existir la posibilidad de que haya acuerdos el próximo sexenio.

Del PAN, el partido fantasma, sólo me queda lástima. No tienen a un personaje --uno solo--que tenga capacidad de liderazgo. En este debate jugaron un papel muy, muy secundario. Cierto, sus instintos son buenos, pero no saben defenderse ni a ellos mismos ni a sus proyectos. Al menos que hagan algo -lo cual parece poco problable-- en el 2006 serán borrados del mapa electoral, dejando al país sin el único partido que de forma más o menos constente ha respetado su compromiso con la sociedad y que ofrece el proyecto más coherente y responsable de largo plazo.

En otras palabras, la única posibilidad que le queda al país es que en el 2006 el priísta o perredista electo como presidente tenga la visión, fuerza y capacidad de lograr los acuerdos para impulsar las reformas. Dados los antecedentes de estos partidos, es poco probable que esto suceda. En ese sentido, enfrentamos la seria posibilidad de otra década perdida más. Ante la apatía de la población y el hecho de que un porcentaje alto sigue apoyando partidos que no ofrecen nada, lo más seguro es que los mexicanos más dinámicos y concientes seguirán votan abrumadoramente....por cambiar de país a través de la emigración.

miércoles, diciembre 10, 2003

China vs. India

Este artículo sobre los modelos de desarrollo respectivos de China e India es lectura indispensable. Presento una breve reseña y algunas reflexiones sobre la relevancia para México.

En fechas recientes, China ha recibido muchísima atención en los medios nacionales e internacionales. Su éxito en términos de crecimiento, tanto de su economía como de sus exportaciones, es temido y admirado en partes iguales. El gigante asiático parece imparable.

No obstante, las impactantes tasas de crecimiento que presenta (cerca de 9% anual en el PIB y más de 30% en exportaciones) esconden serias debilidades. Sus mercados de capitales son ineficientes en extremo, su éxito exportador depende de empresas extranjeras, no ha logrado crear muchas empresas nativas competitivas, no es un estado de derecho y el gobierno sigue controlando buena parte de la actividad económica.

En cambio, India --el otro gigante asiático--es virtualmente ignorado, salvo una que otra nota sobre su industria tecnológica (sobre todo de software) y su desarrollo como una plataforma para el outsourcing de servicios. Además, sus cifras de crecimiento son mucho menos impresionantes (su PIB crece a poco más de 5% anual).

Pero los autores de la nota señalan que su potencial a largo plazo puede superar al de China. Esto debido a que tiene mejores mercados de capital, un sistema judicial funcional y, quizá más importante, ha logrado desarrollar empresas nativas muy competitivas. A esto agregan su fortaleza en tecnología y yo añadiría que cuenta, a diferencia de China, con una amplia población que habla inglés.

Es imposible señalar cuál de los dos modelos es mejor. China está siguiendo el mismo modelo que funcionó muy bien para Japón y Corea. Aunque estas dos naciones enfrentan serios problemas y Japón lleva estancado una década, a final de cuentas son países ricos. Pero al mismo tiempo son países mucho más pequeños, homogeneos y liberales que China, por lo cual las deficiencias del modelo asiático de crecimiento vía exportaciones pueden afectar al gigante antes de alcanzar niveles altos de ingreso. En el caso de India, realmente no hay muchos precedentes debido a las características únicas de ese país. Pero sus fortalezas son impresionantes y, si su gobierno lograra tener mejores políticas públicas (sigue siendo un país mayoritariamente analfabeta), bien podría rebasar eventualmente a China. Sin duda, será una de las grandes cuestiones de las próximas décadas.

¿Y México? Curiosamente, se puede decir que México es un híbrido de estos dos modelos. Si bien en los últimos años ha privilegiado el crecimiento vía exportaciones, es claro que éste ya llegó a su límite. El reto actual es, sin duda, promover empresas muy competitivas en servicios y tecnología (las grandes empresas internacionales mexicanas, como Cemex y Bimbo, se dedican a productos de bajo valor agregado). Eso exige crear una infraestructura educativa de excelencia, que enfatice las ciencias naturales y la ingeniería (tal como sucede en India). En algunos respectos, tiene buenas bases para crecer: la eficiencia del sistema financiero y judicial está mejorando, aunque lentamente, y el país cuenta con una inmejorable posición geográfica.

El pacto migratorio no ha muerto

Uno de los grandes aciertos de la administración de Vicente Fox ha sido su esfuerzo por alcanzar un pacto migratorio con Estados Unidos. Aunque el 11/9/2001 complicó el asunto, hay avances. Nada menos que Tom Ridge, el secretario de Seguridad Doméstica, se pronunció a favor de legalizar a los inmigrantes indocumentados. No creo que suceda mucho antes de las elecciones presidenciales del año entrante en Estados Unidos, pero una vez que pasen, puede haber una buena noticia.