martes, marzo 09, 2004
Entrevista con Huntington
La corresponsal de El Financiero en Estados Unidos entrevistó a Samuel Huntington sobre su último artículo (un tema que discutí originalmente aquí).
lunes, marzo 08, 2004
La farsa para elegir al director del FMI
En principio, el director del Fondo Monetario Internacional debería ser uno de las personas más poderosas del planeta, controlando el destino económico de muchos países. Pero en la práctica es un trabajo ingrato: los gobiernos de Estados Unidos y de las potencias europeas toman todas las decisiones importantes y hay que vivir negociando con deudores truculentos. Por si fuera poco, el movimiento globalifóbico considera que el FMI es un instrumento de Satanás.
Con razón su previo titular, Horst Kohler, salió corriendo con una gran sonrisa cuando le ofrecieron la posibilidad de convertirse en presidente de Alemania, un trabajo donde tampoco tendrá poder real, pero tiene prestigio y no hay que hacer mucho.
Ahora inicia el proceso de elegir al nuevo titular del FMI. Ya iniciaron los rumores. Pero no hay que olvidar que ese proceso es una absurda reliquia del pasado que persiste pese a que todos saben que está mal. Este artículo describe todo esto en el contexto del desastre que fue la sucesión pasada. Bien vale la pena tomarlo en cuenta.
Con razón su previo titular, Horst Kohler, salió corriendo con una gran sonrisa cuando le ofrecieron la posibilidad de convertirse en presidente de Alemania, un trabajo donde tampoco tendrá poder real, pero tiene prestigio y no hay que hacer mucho.
Ahora inicia el proceso de elegir al nuevo titular del FMI. Ya iniciaron los rumores. Pero no hay que olvidar que ese proceso es una absurda reliquia del pasado que persiste pese a que todos saben que está mal. Este artículo describe todo esto en el contexto del desastre que fue la sucesión pasada. Bien vale la pena tomarlo en cuenta.
La nanoburbuja
Por si no se habían enterado, la siguiente "gran cosa" en la tecnología es la nanotecnología. Como una persona que tuvo serias dificultades para aprobar física en el bachillerato, no estoy en la mejor posición para explicar de qué se trata, pero tiene algo que ver con hacer cosas a partir de átomos y moléculas. No que importe mucho: según los eternos optimistas, invertir en este sector ahora es como entrarle a las punto com en 1995. El incomparable James Surowiecki nos recuerda los peligros de invertir en esta clase de sectores, pero ofrece una conclusión bastante optimista aunque inesperada...
El oráculo de Omaha
Por supuesto, se trata del célebre inversionista, Warren Buffett, el segundo hombre más rico del mundo y director de Berkshire Hathaway, que funciona como una tenedora de un conjunto de empresas --desde una joyería a reaseguradoras--y como el vehículo para sus inversiones. Al igual que cada año, publicó una carta (archivo PDF) a sus accionistas como parte del informe anual de su empresa. Es lectura obligatoria --y muy amena--para saber qué hace y que piensa sobre diversos temas. Este año habla sobre por qué apuesta contra el dólar, las responsabilidades de los consejeros independientes, los impuestos corporativos en Estados Unidos y muchos otros temas importantes. No se la pierdan.
sábado, marzo 06, 2004
Buenas columnas sobre economía y finanzas
Por casualidad, ayer descubrí un sitio donde se publican artículos escritos para el público en general por economistas de primera línea (disponibles en 6 idiomas). Se trata de Project Syndicate, que es una suerte de asociación de periódicos de todo el mundo. Entre los colaboradores destacan Robert Shiller (el famoso autor de Irrational Exuberance), Jeffrey Sachs (no necesita introducción), Joseph Stiglitz (ex economista en jefe del Banco Mundial), Brad DeLong, Olivier Blanchard y muchos más. Project Syndicate también cubre muchos otros temas. Bien vale la pena revisar sus contenidos.
viernes, marzo 05, 2004
El comercio informal en México
Al igual que en la mayoría de los países latinoamericanos, en México el sector informal es enorme. Basta notar que el 63% de la fuerza laboral (ver los datos aquí) no tiene prestación (jubilaciones, servicios médicos, etc.) alguna, aunque es justo notar que este grupo incluye a trabajadores independientes que sí pagan impuestos. El INEGI define a este sector informal como aquellas empresas no constituidas en sociedad que forman parte del sector de los hogares. Estima que genera el 12.5% del PIB total y cerca del 20% del PIB sectorial de comercio, restaurantes y hoteles (que, junto con servicios personales y comunales, representa el grueso de la actividad informal).
El deterioro del mercado laboral en los últimos 3 años de lento crecimiento ha alentado la informalidad. Las estadísticas confirman lo que uno ve en las calles: entre el 2000 y el 2003, el número de vendedores ambulantes aumentó 40%, mientras que el número de vendedores dependientes creció sólo 8% (el empleo total subió 3%).
Pero al mismo tiempo, hay indicadores que sostienen que el peso de la informalidad en el sector comercial ha bajado. El mismo estudio anual del INEGI muestra que en el 2000 representaba el 30% del PIB del rubro de comercio, restaurantes y hoteles, una proporción que ha caído en una tercera parte en tres años. Al mismo tiempo, con base en una muestra de 10 grandes cadenas comerciales se puede ver que de 1998 al 2003 sus ventas aumentaron a un promedio de 8.8% anual real, muy por arriba del crecimiento del PIB total y sectorial.
Es interesante notar que las ventas (ajustadas por inflación) por trabajador en esas cadenas prácticamente no creció. Esto me extraña: en Estados Unidos la productividad del sector comercio se expandió a un ritmo casi dos veces mayor al promedio. Pero en todo caso, la utilidad operativa de esas cadenas como proporción de las ventas casi no aumentó, lo cual es consistente con un nulo aumento en su productividad.
En otras palabras, todo parece indicar que las cadenas comerciales están captando una proporción cada vez mayor del gasto privado, lo cual inevitablemente lleva al desplazamiento de los comercios pequeños, formales e informales.
Es probable que los comerciantes desplazados y los trabajadores despedidos del sector industrial (caracterizado por una producción estancada y productividad creciente) no tengan más remedio que buscar refugio en la informalidad, lo cual explica el impactante repunte en el número de ambulantes.
Sin embargo, el ambulantaje es una actividad con ingresos bajísimos (y muy probablemente decrecientes), por lo cual su valor agregado es mínimo. Esto permite explicar por qué se puede ver al mismo tiempo una mayor participación de las cadenas comerciales y una explosión en el comercio informal callejero.
Lo triste es que el bajo nivel de capital humano de los comerciantes informales implica que será muy difícil que vuelvan a encontrar un empleo formal –en cualquier sector--incluso si mejoran las condiciones económicas del país. El problema, en esencia, es que las restrictivas y onerosas leyes laborales desincentivan la contratación de trabajadores de bajo ingreso. Por eso, es indignante que el gobierno esté negociando su propuesta de reforma laboral sólo con sindicatos y patrones, dejando sin voz a la mayoría de los trabajadores mexicanos.
El deterioro del mercado laboral en los últimos 3 años de lento crecimiento ha alentado la informalidad. Las estadísticas confirman lo que uno ve en las calles: entre el 2000 y el 2003, el número de vendedores ambulantes aumentó 40%, mientras que el número de vendedores dependientes creció sólo 8% (el empleo total subió 3%).
Pero al mismo tiempo, hay indicadores que sostienen que el peso de la informalidad en el sector comercial ha bajado. El mismo estudio anual del INEGI muestra que en el 2000 representaba el 30% del PIB del rubro de comercio, restaurantes y hoteles, una proporción que ha caído en una tercera parte en tres años. Al mismo tiempo, con base en una muestra de 10 grandes cadenas comerciales se puede ver que de 1998 al 2003 sus ventas aumentaron a un promedio de 8.8% anual real, muy por arriba del crecimiento del PIB total y sectorial.
Es interesante notar que las ventas (ajustadas por inflación) por trabajador en esas cadenas prácticamente no creció. Esto me extraña: en Estados Unidos la productividad del sector comercio se expandió a un ritmo casi dos veces mayor al promedio. Pero en todo caso, la utilidad operativa de esas cadenas como proporción de las ventas casi no aumentó, lo cual es consistente con un nulo aumento en su productividad.
En otras palabras, todo parece indicar que las cadenas comerciales están captando una proporción cada vez mayor del gasto privado, lo cual inevitablemente lleva al desplazamiento de los comercios pequeños, formales e informales.
Es probable que los comerciantes desplazados y los trabajadores despedidos del sector industrial (caracterizado por una producción estancada y productividad creciente) no tengan más remedio que buscar refugio en la informalidad, lo cual explica el impactante repunte en el número de ambulantes.
Sin embargo, el ambulantaje es una actividad con ingresos bajísimos (y muy probablemente decrecientes), por lo cual su valor agregado es mínimo. Esto permite explicar por qué se puede ver al mismo tiempo una mayor participación de las cadenas comerciales y una explosión en el comercio informal callejero.
Lo triste es que el bajo nivel de capital humano de los comerciantes informales implica que será muy difícil que vuelvan a encontrar un empleo formal –en cualquier sector--incluso si mejoran las condiciones económicas del país. El problema, en esencia, es que las restrictivas y onerosas leyes laborales desincentivan la contratación de trabajadores de bajo ingreso. Por eso, es indignante que el gobierno esté negociando su propuesta de reforma laboral sólo con sindicatos y patrones, dejando sin voz a la mayoría de los trabajadores mexicanos.
Comparaciones engañosas
A propósito del Índice de Globalización 2004 (con base en datos hasta el 2002) publicado por Foreign Policy y AT Kearny, señalaba ayer que este tipo de rankings de países suelen ser muy engañosos. Para ilustrar, este punto vale la pena comparar los casos de Argentina y México. Por motivos de competencia, me limitaré al componente que tiene que ver con factores económicos (también se toman en cuenta indicadores tecnológicos, políticos y movimientos internacionales).
En el ranking económico, el índice asigna a Argentina el lugar 33 (de 62 en total) y a México el 48. Es de destacar que Argentina avanzó dramáticamente en un año, ya que en el 2003 estaba en el lugar 53 (México se ubicaba en el 49). Cabe notar que este componente económico toma en cuenta los flujos comerciales internacionales, la inversión extranjera directa y el ingreso recibido/pagado por inversiones extranjeras. Se suman tanto las entradas como las salidas y se dividen por el PIB del país (todas las variables se expresan en dólares).
¿Qué pasó en un año (fines del 2001 a fines del 2002) para explicar la mejora en el ranking de Argentina? Extrañamente, su PIB, en dólares, colapsó y hubo salidas masivas de capital. Como los flujos de inversión, financieros y comerciales se denominan en dólares, su monto no varió mucho en términos absolutos. Pero el PIB en dólares bajó 65%, en línea con la depreciación del peso argentino. Como consecuencia, la suma de los flujos pasó de 33.2% del PIB a 67.7%, cuando en los cuatro años previos se ubicó en 36.4%.
En cambio, en México la combinación de un menor intercambio comercial por la semi-recesión norteamericana, la caída global en la inversión internacional y un alza modesta en dólares en su PIB llevó a que los flujos bajaran de 66.8% a 62% del PIB. En los cuatro años previos el promedio se ubicó en 70.7% del PIB, casi dos veces mayor al de Argentina.
Dejando a un lado las distorsiones del 2002, estas cifras muestran claramente que México es, en el ámbito económico, una nación mucho más globalizada que Argentina, algo que no se refleja en el ranking. Esto se debe a la inversión extranjera recibe un peso mayor comparado a las demás variables y entre 1998 y 2001 promedio 4.3% del PIB en Argentina y sólo 3.3% en México. Además de ser un tanto arbitrario asignarle tanta importancia a la IED, en el caso de Argentina se dirigió más al mercado interno (sobre todo empresas estatales privatizadas) mientras que en México se ha orientado más al sector manufacturero exportador (es decir, la IED en México es mucho más “globalizadora”).
En ese sentido, la próxima vez que los expertos se rasguen las vestiduras cuando el país cae en algún ranking (el de competitividad del Foro Económico Mundial es el más conocido), hay que tomarlo con muchos granos de sal. El punto es que si bien nos ofrecen una idea muy general de cómo se comparan los países (no dudo que el primer lugar, Irlanda, esté infinitamente más globalizado que Irán, el último), el lugar específico que ocupan puede ser muy impreciso.
P.D. Desde Australia, un economista también critica la metodología del índice. Por cierto, parece ser un blog muy interesante.
En el ranking económico, el índice asigna a Argentina el lugar 33 (de 62 en total) y a México el 48. Es de destacar que Argentina avanzó dramáticamente en un año, ya que en el 2003 estaba en el lugar 53 (México se ubicaba en el 49). Cabe notar que este componente económico toma en cuenta los flujos comerciales internacionales, la inversión extranjera directa y el ingreso recibido/pagado por inversiones extranjeras. Se suman tanto las entradas como las salidas y se dividen por el PIB del país (todas las variables se expresan en dólares).
¿Qué pasó en un año (fines del 2001 a fines del 2002) para explicar la mejora en el ranking de Argentina? Extrañamente, su PIB, en dólares, colapsó y hubo salidas masivas de capital. Como los flujos de inversión, financieros y comerciales se denominan en dólares, su monto no varió mucho en términos absolutos. Pero el PIB en dólares bajó 65%, en línea con la depreciación del peso argentino. Como consecuencia, la suma de los flujos pasó de 33.2% del PIB a 67.7%, cuando en los cuatro años previos se ubicó en 36.4%.
En cambio, en México la combinación de un menor intercambio comercial por la semi-recesión norteamericana, la caída global en la inversión internacional y un alza modesta en dólares en su PIB llevó a que los flujos bajaran de 66.8% a 62% del PIB. En los cuatro años previos el promedio se ubicó en 70.7% del PIB, casi dos veces mayor al de Argentina.
Dejando a un lado las distorsiones del 2002, estas cifras muestran claramente que México es, en el ámbito económico, una nación mucho más globalizada que Argentina, algo que no se refleja en el ranking. Esto se debe a la inversión extranjera recibe un peso mayor comparado a las demás variables y entre 1998 y 2001 promedio 4.3% del PIB en Argentina y sólo 3.3% en México. Además de ser un tanto arbitrario asignarle tanta importancia a la IED, en el caso de Argentina se dirigió más al mercado interno (sobre todo empresas estatales privatizadas) mientras que en México se ha orientado más al sector manufacturero exportador (es decir, la IED en México es mucho más “globalizadora”).
En ese sentido, la próxima vez que los expertos se rasguen las vestiduras cuando el país cae en algún ranking (el de competitividad del Foro Económico Mundial es el más conocido), hay que tomarlo con muchos granos de sal. El punto es que si bien nos ofrecen una idea muy general de cómo se comparan los países (no dudo que el primer lugar, Irlanda, esté infinitamente más globalizado que Irán, el último), el lugar específico que ocupan puede ser muy impreciso.
P.D. Desde Australia, un economista también critica la metodología del índice. Por cierto, parece ser un blog muy interesante.
jueves, marzo 04, 2004
El futuro económico de Europa
El eminente economista Olivier Blanchard acaba de publicar un estudio académico sobre las perspectivas económicas de Europa (no es tan técnico). Sus conclusiones son bastante optimistas, lo cual contrasta con la opinión general. Prometo comentar sobre este tema pronto, pero mientras léanlo.
?Qu? tan globalizados estamos?
Llevo días escribiendo sobre el artículo de Samuel Huntington en la última edición de Foreign Policy. Pero en el mismo volumen aparece otra cosa que vale la pena destacar: el índice de globalización, que es un esfuerzo de esa revista y de la consultor?a A.T. Kearney, que mide la integración política, económica, personal y tecnológica de 62 países con el resto del mundo.
(Tyler Cowen tiene más sobre este estudio y destaca una gráfica en donde aparece una relación positiva muy fuerte entre el grado de globalización y la condición de las mujeres).
En el caso del mundo iberoamericano, el país mejor colocado es España (lugar 24), seguido sorprendentemente por Panamá (27) y muy sorprendentemente por Argentina (34). Chile está en el lugar 37, México en el 45, Colombia en el 50, Per? en el 52, Brasil en el 53 y Venezuela en el 58 (por debajo de China y Bangladesh). En otras palabras, estos resultados dejan mucho que desear.
Por lo general, estas clasificaciones de países me parecen poco útiles y un tanto engañosas, ya que la asignación de pesos relativos a cada variable es arbitraria y la selección de indicadores a tomar en cuenta es cuestionable (la metodología está aquí).
No obstante, es un ejercicio interesante y mañana comentaré más al respecto.
(Tyler Cowen tiene más sobre este estudio y destaca una gráfica en donde aparece una relación positiva muy fuerte entre el grado de globalización y la condición de las mujeres).
En el caso del mundo iberoamericano, el país mejor colocado es España (lugar 24), seguido sorprendentemente por Panamá (27) y muy sorprendentemente por Argentina (34). Chile está en el lugar 37, México en el 45, Colombia en el 50, Per? en el 52, Brasil en el 53 y Venezuela en el 58 (por debajo de China y Bangladesh). En otras palabras, estos resultados dejan mucho que desear.
Por lo general, estas clasificaciones de países me parecen poco útiles y un tanto engañosas, ya que la asignación de pesos relativos a cada variable es arbitraria y la selección de indicadores a tomar en cuenta es cuestionable (la metodología está aquí).
No obstante, es un ejercicio interesante y mañana comentaré más al respecto.
miércoles, marzo 03, 2004
¿Y la prensa internacional?
Desde hace un par de semanas, México vive, respira y duerme con escándalos políticos relacionados a la corrupción. Aunque los últimos tienen que ver con el gobierno de la capital, no es ningún secreto que --hasta que estallaron--su líder, Andrés Manuel López Obrador, era el político con mayor aceptación y mayor intención de voto para las elecciones presidenciales del 2006.
¿Qué dice al respecto la prensa internacional? Ni los cuatro principales diarios estadounidenses (NY Times, Washington Post, USA Today, LA Times) ni el Financial Times ni los diarios españoles que consulte (El País y El Mundomencionan algo. Una rápida búsqueda en Google también arroja resultados en blanco. Sólo llegué a encontrar un cable de la AP. La crisis haitiana, la masacre en Irak y las elecciones en EUA han acaparado toda la atención.
Supongo que esto cambiará, pero conociendo cómo funciona el sistema político nacional, la presión ciudadana dificilmente logrará por sí misma generar cambios. Aunque nos mate la vergüenza, a veces el oprobio de la opinión internacional es útil para fomentar reformas. Claro, el riesgo es que proporcione más armas a xenófobos estadounidenses como Samuel Huntington.
¿Qué dice al respecto la prensa internacional? Ni los cuatro principales diarios estadounidenses (NY Times, Washington Post, USA Today, LA Times) ni el Financial Times ni los diarios españoles que consulte (El País y El Mundomencionan algo. Una rápida búsqueda en Google también arroja resultados en blanco. Sólo llegué a encontrar un cable de la AP. La crisis haitiana, la masacre en Irak y las elecciones en EUA han acaparado toda la atención.
Supongo que esto cambiará, pero conociendo cómo funciona el sistema político nacional, la presión ciudadana dificilmente logrará por sí misma generar cambios. Aunque nos mate la vergüenza, a veces el oprobio de la opinión internacional es útil para fomentar reformas. Claro, el riesgo es que proporcione más armas a xenófobos estadounidenses como Samuel Huntington.
Escandalario Mexicano: Los hombres y mujeres de López Obrador
No tengo mucho que añadir en torno a los escándalos de corrupción que sacuden al gobierno de la ciudad de México. Pero ofrecen un aliciente y una oportunidad para enterarnos de los estilos de vida y situación patrimonial de nuestros gobernantes locales (en este caso, provienen del izquierdista Partido de la Revolución Democrática). Algunas anécdotas de este ejercicio de arqueología financiera:
1. ¡Es el auto, estúpido!
Dicen que nuestra elección de automóvil puede decir mucho sobre nosotros. Esto es particularmente cierto en el gobierno capitalino encabezado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Desde el inicio de su administración, los austeros Tsuru (el modelo compacto de Nissan) empleados por el jefe gobierno simbolizaron su compromiso con la "austeridad republicana" que liberaría recursos para el gasto social (según AMLO, mayor al de Brasil).
Las declaraciones patrimoniales de los principales funcionarios de su gobierno (16 en total, incluyendo a AMLO, que llegan hasta el 2002) muestran que son tan austeros que tres de ellos --el Jefe de gobierno, su director de comunicación social y el secretario de transporte y vialidad(¡!)--no tenían auto declarado (nota: es muy posible que el contenido de las declaraciones sea incompleto).
Los demás contaban con 23 autos (1.8 por funcionario), con un valor promedio de 129 mil pesos por vehículo, que es bastante modesto. Los gustos automovilísticos de AMLO no son muy compartidos: sólo dos funcionarios tienen Tsurus y otros 3 tienen Sentras.
Gustavo Ponce, el prófugo ex secretario de finanzas de quien se sospecha que está involucrado en actos de corrupción, claramente no era partidario de la vida simple: maneja un sedán Volvo último modelo con valor de 550 mil pesos. No hay que pensar mal: quizá ganaba tanto como tahúr en Las Vegas que sus viajes (17 en dos años) se pagaban solos y hasta le sobró para comprarse un auto de lujo.
2. Ladrillos y cemento
Tal como sucede con los autos, el estilo de invertir de los funcionarios nos puede decir algo de su mentalidad. Contamos con 16 declaraciones patrimoniales de estos servidores públicos (incluyendo a su familia directa), más los detalles sobre la declaración de Gustavo Ponce que aparecen en la prensa. De éstas, una no sirve (la de Marcelo Ebrard, secretario de seguridad, debido a que no incluye el valor de sus cuantiosos inmuebles y en el banco tiene la no muy creíble cantidad de 20 mil pesos). Para utilizarlas tuve que hacer unos ajustes (por ejemplo, en el caso de inmuebles con varios propietarios). En todo caso, la información no es muy precisa, pero es mejor que nada.
Los datos revelan que, en promedio, los funcionarios son personas con un patrimonio neto relativamente modesto –un promedio de 2.86 millones de pesos—aunque mayor al de la gran mayoría de los mexicanos. El de AMLO es ligeramente superior al promedio: 3.3 millones.
Pero hay variaciones importantes. El pobre (en todos los sentidos) director de Comunicación Social sólo tiene un patrimonio neto de 279 mil pesos, mientras que el ahora célebre Gustavo Ponce es el funcionario más rico, con un patrimonio de unos 5.9 millones de pesos. No creo que su salario bruto de unos 70 mil pesos al mes le haya permitido acumular esas ganancias. Es seguido por la secretaria de Salud, cuyos activos suman cinco millones de pesos. Esta funcionaria, de origen sueco, sensatamente conserva la mayor parte de su patrimonio en ese país.
Lo que me llama la atención es que sólo el 25.5% del patrimonio bruto de los funcionarios está conformado por inversiones monetarias (cuentas de banco, fondos de inversión y otros valores). De ese total, casi tres cuartas partes está en cuentas bancarias, que en México pagan un rendimiento ínfimo. Aparentemente, sólo 3 funcionarios se han enterado de las virtudes de invertir en opciones más sensatas como fondos de inversión. La mayoría del patrimonio está invertido en inmuebles (60%) y bienes muebles (14.5%), incluyendo autos.
Con esa mentalidad, no me extraña que incluso apostar el dinero en Las Vegas les parezca una opción más rentable.
Si las declaraciones son veraces, confirman que casi todos los principales funcionarios del gobierno local –que empezando por AMLO tienen aspiraciones de gobernar el país—son personas de medios modestos y no son ostentosos. Sin embargo, tienen un entendimiento muy rudimentario de las finanzas, lo cual no inspira mucha confianza en su capacidad de manejarlo. Además, quizá su fe en ladrillos y cementos refleja una desconfianza y pesimismo (entendible, más no condonable) en torno a la capacidad de la economía nacional para generar retornos aceptables.
1. ¡Es el auto, estúpido!
Dicen que nuestra elección de automóvil puede decir mucho sobre nosotros. Esto es particularmente cierto en el gobierno capitalino encabezado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Desde el inicio de su administración, los austeros Tsuru (el modelo compacto de Nissan) empleados por el jefe gobierno simbolizaron su compromiso con la "austeridad republicana" que liberaría recursos para el gasto social (según AMLO, mayor al de Brasil).
Las declaraciones patrimoniales de los principales funcionarios de su gobierno (16 en total, incluyendo a AMLO, que llegan hasta el 2002) muestran que son tan austeros que tres de ellos --el Jefe de gobierno, su director de comunicación social y el secretario de transporte y vialidad(¡!)--no tenían auto declarado (nota: es muy posible que el contenido de las declaraciones sea incompleto).
Los demás contaban con 23 autos (1.8 por funcionario), con un valor promedio de 129 mil pesos por vehículo, que es bastante modesto. Los gustos automovilísticos de AMLO no son muy compartidos: sólo dos funcionarios tienen Tsurus y otros 3 tienen Sentras.
Gustavo Ponce, el prófugo ex secretario de finanzas de quien se sospecha que está involucrado en actos de corrupción, claramente no era partidario de la vida simple: maneja un sedán Volvo último modelo con valor de 550 mil pesos. No hay que pensar mal: quizá ganaba tanto como tahúr en Las Vegas que sus viajes (17 en dos años) se pagaban solos y hasta le sobró para comprarse un auto de lujo.
2. Ladrillos y cemento
Tal como sucede con los autos, el estilo de invertir de los funcionarios nos puede decir algo de su mentalidad. Contamos con 16 declaraciones patrimoniales de estos servidores públicos (incluyendo a su familia directa), más los detalles sobre la declaración de Gustavo Ponce que aparecen en la prensa. De éstas, una no sirve (la de Marcelo Ebrard, secretario de seguridad, debido a que no incluye el valor de sus cuantiosos inmuebles y en el banco tiene la no muy creíble cantidad de 20 mil pesos). Para utilizarlas tuve que hacer unos ajustes (por ejemplo, en el caso de inmuebles con varios propietarios). En todo caso, la información no es muy precisa, pero es mejor que nada.
Los datos revelan que, en promedio, los funcionarios son personas con un patrimonio neto relativamente modesto –un promedio de 2.86 millones de pesos—aunque mayor al de la gran mayoría de los mexicanos. El de AMLO es ligeramente superior al promedio: 3.3 millones.
Pero hay variaciones importantes. El pobre (en todos los sentidos) director de Comunicación Social sólo tiene un patrimonio neto de 279 mil pesos, mientras que el ahora célebre Gustavo Ponce es el funcionario más rico, con un patrimonio de unos 5.9 millones de pesos. No creo que su salario bruto de unos 70 mil pesos al mes le haya permitido acumular esas ganancias. Es seguido por la secretaria de Salud, cuyos activos suman cinco millones de pesos. Esta funcionaria, de origen sueco, sensatamente conserva la mayor parte de su patrimonio en ese país.
Lo que me llama la atención es que sólo el 25.5% del patrimonio bruto de los funcionarios está conformado por inversiones monetarias (cuentas de banco, fondos de inversión y otros valores). De ese total, casi tres cuartas partes está en cuentas bancarias, que en México pagan un rendimiento ínfimo. Aparentemente, sólo 3 funcionarios se han enterado de las virtudes de invertir en opciones más sensatas como fondos de inversión. La mayoría del patrimonio está invertido en inmuebles (60%) y bienes muebles (14.5%), incluyendo autos.
Con esa mentalidad, no me extraña que incluso apostar el dinero en Las Vegas les parezca una opción más rentable.
Si las declaraciones son veraces, confirman que casi todos los principales funcionarios del gobierno local –que empezando por AMLO tienen aspiraciones de gobernar el país—son personas de medios modestos y no son ostentosos. Sin embargo, tienen un entendimiento muy rudimentario de las finanzas, lo cual no inspira mucha confianza en su capacidad de manejarlo. Además, quizá su fe en ladrillos y cementos refleja una desconfianza y pesimismo (entendible, más no condonable) en torno a la capacidad de la economía nacional para generar retornos aceptables.
Escandalario Mexicano: Edición Marta Sahagún de Fox
Los videoescándalos más recientes (Niño Verde, Gustavo Ponce y ahora Ren? Bejarano) le han dado un respiro a la esposa del presidente, nuestra mismísima pseudo-Evita Marta Sahagún. Pero su repugnante abuso de los recursos que tiene a la mano, por virtud de estar casada con Vicente Fox, para alcanzar el poder no deben ser olvidados.
En ese sentido, basta visitar el sitio de Presidencia. Ahí se pueden ver cosas que casi me dan un infarto.
1. En la página principal hay un menú de navegación a mano izquierda. El primer botón lleva a una semblanza biográfica del Presidente. El segundo a su agenda. El tercero, ¿a quién creen? Al mismísimo sitio de Martita (www.martadefox.presidencia.gob.mx). El botón dedicado al gabinete queda relegado a cuarto lugar.
2. Por si alguien duda de sus intenciones, el sitio de Martita nos ofrece este mensaje de bienvenida: "Espacio para informar con oportunidad y transparencia las actividades que, como esposa del Presidente y en apoyo a él, realiza la señora Marta de Fox en favor de los grupos más vulnerables del país".
3. Obviamente, el sitio ofrece de todo para sus fans: foros (censurados, of course), galería de fotos, noticias, una semblanza biográfica (1,463 palabras para una persona que no tiene trayectoría profesional independiente, aparte de los trabajos que le ha dado Fox) y hasta la opción para suscribirse a un boletín semanal. Por supuesto, no podían faltar ligas a su fundación (Vamos México).
4. Hay que destacar el contraste con el sitio de la Casa Blanca (Estados Unidos es un país en donde las esposas de los presidentes también tienen bastante visibilidad). La liga al sitio de la "First Lady" aparece hasta abajo, en letras pequeñas. Su sitio es igual de extenso que el de Marta Sahagún, pero sin tanta autopromoción ni mensajes políticos. Revisando su biografía, es notable que es mucho más concisa (593 palabras, que en español más o menos se traduciría a 750 palabras) y con un tono más sobrio, sin olvidar que Laura Bush es una profesionista (maestra y bibliotecaria) con educación de posgrado (Marta Sahagún no tiene educación superior).
5. Lo que más me escandalizó: Regresando al sitio de la Presidencia mexicana, al entrar a la semblanza biográfica de Vicente Fox, lo primero que uno ve (además de la foto) es, antes de que inicie el texto, una liga al sitio de Marta Sahagún bajo su propio nombre.
Es evidente que esta mujer no tiene vergüenza, mucho menos la más mínima ética. Probablemente no sea captada en un video solicitando "comisiones", recibiendo dinero o jugando en Las Vegas, pero sus actos me dejan un peor sabor de boca que los anteriores. Me indigna que mis impuestos sean utilizados para promover su agenda política y el hecho que Vicente Fox lo tolere muestra, incluso más que su evidente falta de capacidad de mando, que es indigno de manejar los destinos de este país.
En ese sentido, basta visitar el sitio de Presidencia. Ahí se pueden ver cosas que casi me dan un infarto.
1. En la página principal hay un menú de navegación a mano izquierda. El primer botón lleva a una semblanza biográfica del Presidente. El segundo a su agenda. El tercero, ¿a quién creen? Al mismísimo sitio de Martita (www.martadefox.presidencia.gob.mx). El botón dedicado al gabinete queda relegado a cuarto lugar.
2. Por si alguien duda de sus intenciones, el sitio de Martita nos ofrece este mensaje de bienvenida: "Espacio para informar con oportunidad y transparencia las actividades que, como esposa del Presidente y en apoyo a él, realiza la señora Marta de Fox en favor de los grupos más vulnerables del país".
3. Obviamente, el sitio ofrece de todo para sus fans: foros (censurados, of course), galería de fotos, noticias, una semblanza biográfica (1,463 palabras para una persona que no tiene trayectoría profesional independiente, aparte de los trabajos que le ha dado Fox) y hasta la opción para suscribirse a un boletín semanal. Por supuesto, no podían faltar ligas a su fundación (Vamos México).
4. Hay que destacar el contraste con el sitio de la Casa Blanca (Estados Unidos es un país en donde las esposas de los presidentes también tienen bastante visibilidad). La liga al sitio de la "First Lady" aparece hasta abajo, en letras pequeñas. Su sitio es igual de extenso que el de Marta Sahagún, pero sin tanta autopromoción ni mensajes políticos. Revisando su biografía, es notable que es mucho más concisa (593 palabras, que en español más o menos se traduciría a 750 palabras) y con un tono más sobrio, sin olvidar que Laura Bush es una profesionista (maestra y bibliotecaria) con educación de posgrado (Marta Sahagún no tiene educación superior).
5. Lo que más me escandalizó: Regresando al sitio de la Presidencia mexicana, al entrar a la semblanza biográfica de Vicente Fox, lo primero que uno ve (además de la foto) es, antes de que inicie el texto, una liga al sitio de Marta Sahagún bajo su propio nombre.
Es evidente que esta mujer no tiene vergüenza, mucho menos la más mínima ética. Probablemente no sea captada en un video solicitando "comisiones", recibiendo dinero o jugando en Las Vegas, pero sus actos me dejan un peor sabor de boca que los anteriores. Me indigna que mis impuestos sean utilizados para promover su agenda política y el hecho que Vicente Fox lo tolere muestra, incluso más que su evidente falta de capacidad de mando, que es indigno de manejar los destinos de este país.
Más sobre Huntington
Afortunadamente, los delirios xenofóbicos de Samuel Huntington están siendo atacados de todas partes.
En particular, no se pierdan el ensayo de Daniel Drezner, publicado hoy en TNR Online, que muestra --con base en la evidencia--que las afirmaciones de Huntington son falsas.
También recomiendo el excelente editorial de Denise Dresser publicado este lunes en Reforma (se necesita suscripción).
En particular, no se pierdan el ensayo de Daniel Drezner, publicado hoy en TNR Online, que muestra --con base en la evidencia--que las afirmaciones de Huntington son falsas.
También recomiendo el excelente editorial de Denise Dresser publicado este lunes en Reforma (se necesita suscripción).
martes, marzo 02, 2004
México y Europa: A (casi) cuatro años del TLC
La proclividad del gobierno mexicano por firmar tratados de libre comercio con cualquier país (o grupo de países) que se deje ha sido criticada como una pérdida de tiempo que las distrae de las tareas más importantes, como aprovechar los tratados existentes o elevar la competitividad del país.
Por mucho, el tratado comercial más importante firmado en los últimos años ha sido el TLC con la Unión Europea, que entró en vigor en julio del año 2000. ¿Qué resultados a dado en sus primeros tres años?
A primera vista, el crecimiento en el intercambio comercial --medido en dólares estadounidenses--ha sido modesto. Entre el 2001 y el 2003, las importaciones de productos europeos crecieron 10.7% (contra 1.5% para las importaciones totales), mientras que las exportaciones mexicanas a la UE aumentaron 4.8% (vs. un alza de 4.4% en las exportaciones totales). Cabe destacer que en los últimos diez años el comercio con la UE ha crecido a tasas menores que el comercio exterior total.
Pero incluso esta ganancia modesta puede estar exagerada. No tengo idea que porcentaje del intercambio bilateral se lleva a cabo en euros (o libras esterlinas o coronas suecas), pero seguramente no es cero. Cabe recordar que el euro ha registrado una fuerte apreciación ante el dólar y el peso en los últimos dos años. Si midiéramos el intercambio comercial entre México y la UE en euros, se hubiera registrado una caída superior al 10%.
¿Fue un error firmar ese tratado? Por supuesto que no. A la larga, la reducción en las barreras al comercio y los costos asociados a ella benefician a todas las partes. Además, los TLC otorgan mayor certidumbre a la inversión y cabe destacar que la inversión directa de la UE en México abarca el 30% del total, mostrando una tendencia al alza. Además, no hay que olvidar que tanto México como la UE han tenido un muy reducido crecimiento económico, lo cual no ayuda.
En el caso de México, la geografía es destino: hagamos lo que hagamos, la gran mayoría de nuestro comercio siempre se llevará a cabo con Estados Unidos. Sin embargo, creo que con el tiempo las empresas nacionales descubrirán que el TLC y la fortaleza del euro ofrecen incentivos muy importantes para exportar a la UE, lo cual tarde o temprano se reflejará en las cifras. Ya veremos.
(Nota: En este sitio se pueden encontrar cifras muy completas del comercio y la inversión extranjera).
Por mucho, el tratado comercial más importante firmado en los últimos años ha sido el TLC con la Unión Europea, que entró en vigor en julio del año 2000. ¿Qué resultados a dado en sus primeros tres años?
A primera vista, el crecimiento en el intercambio comercial --medido en dólares estadounidenses--ha sido modesto. Entre el 2001 y el 2003, las importaciones de productos europeos crecieron 10.7% (contra 1.5% para las importaciones totales), mientras que las exportaciones mexicanas a la UE aumentaron 4.8% (vs. un alza de 4.4% en las exportaciones totales). Cabe destacer que en los últimos diez años el comercio con la UE ha crecido a tasas menores que el comercio exterior total.
Pero incluso esta ganancia modesta puede estar exagerada. No tengo idea que porcentaje del intercambio bilateral se lleva a cabo en euros (o libras esterlinas o coronas suecas), pero seguramente no es cero. Cabe recordar que el euro ha registrado una fuerte apreciación ante el dólar y el peso en los últimos dos años. Si midiéramos el intercambio comercial entre México y la UE en euros, se hubiera registrado una caída superior al 10%.
¿Fue un error firmar ese tratado? Por supuesto que no. A la larga, la reducción en las barreras al comercio y los costos asociados a ella benefician a todas las partes. Además, los TLC otorgan mayor certidumbre a la inversión y cabe destacar que la inversión directa de la UE en México abarca el 30% del total, mostrando una tendencia al alza. Además, no hay que olvidar que tanto México como la UE han tenido un muy reducido crecimiento económico, lo cual no ayuda.
En el caso de México, la geografía es destino: hagamos lo que hagamos, la gran mayoría de nuestro comercio siempre se llevará a cabo con Estados Unidos. Sin embargo, creo que con el tiempo las empresas nacionales descubrirán que el TLC y la fortaleza del euro ofrecen incentivos muy importantes para exportar a la UE, lo cual tarde o temprano se reflejará en las cifras. Ya veremos.
(Nota: En este sitio se pueden encontrar cifras muy completas del comercio y la inversión extranjera).
La sorprendente economía estadounidense
En mi último artículo publicado en El Financiero, analizó por qué la economía estadounidense volvió a tener un desempeño mejor al esperado en el 2003 (una pista: tiene que ver con el consumidor estadounidense). Obviamente, son buenas noticias para México.
En el curso de la investigación encontré un dato muy interesante: de junio del 2003 a la fecha, las expectativas de crecimiento para la economía de EUA en el 2004 han sido revisadas constantemente al alza (de 3.3% a 4.6%), pero al mismo tiempo las expectativas para la economía mexicana han sido revisadas constantemente a la baja (de 3.7% a 3.2%). Eso me dice que el crecimiento de nuestra economía resultará más alto del esperado.
En el curso de la investigación encontré un dato muy interesante: de junio del 2003 a la fecha, las expectativas de crecimiento para la economía de EUA en el 2004 han sido revisadas constantemente al alza (de 3.3% a 4.6%), pero al mismo tiempo las expectativas para la economía mexicana han sido revisadas constantemente a la baja (de 3.7% a 3.2%). Eso me dice que el crecimiento de nuestra economía resultará más alto del esperado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
