Un reto que todos los países enfrentan es el envejecimiento acelerado de la población. Empresas de todo tipo tendrán que desarrollar productos para el segmento demográfico de mayor crecimiento, que tiene requerimientos muy particulares. A veces, esas necesidades rompen con nuestra manera tradicional de ver las cosas.
Uno de los más interesantes son las hipotecas inversas. En principio, prestar a personas de edad avanzada no suena como un buen negocio. Pero con la estructura correcta, ofrece un ingreso adicional a este grupo y un buen negocio para el banco.
Como explica esta nota, en el caso de BBVA en España se trata de un crédito con garantía hipotecaria extendido a personas mayores a 65 años que tienen un inmueble residencial propio. Con los recursos de ese crédito contratan una renta vitalicia (que es una promesa de pagos mensuales por el resto de la vida que extienden instituciones financieras como aseguradoras a cambio de un pago único). El monto de la renta vitalicia se utiliza para pagar los intereses del crédito y lo que sobra queda en manos del acreedor.
Cuando este muere, los herederos pueden vender el inmueble y liquidar el crédito (quedándose con la diferencia) o renegociar la hipoteca y mantener la propiedad.
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miércoles, octubre 03, 2007
miércoles, agosto 15, 2007
Crisis hipotecaria hasta hartarse
Ya me cansó un poco el tema, pero no cualquier día se presenta una crisis de esta magnitud. Por lo pronto, acabo de publicar una nota que trata de resumir el lío de las hipotecas en EUA y sus consecuencias macro.
viernes, agosto 10, 2007
La segunda crisis hipotecaria
Sí, en 1998-1999, tras la crisis rusa y el colapso del fondo Long Term Capital, varias empresas estadounidenses especializadas en hipotecas de alto riesgo quebraron. ¿La diferencia con hoy? Pues que en ese entonces el saldo de esos instrumentos era mucho más bajo.
Ese es uno de tantos puntos interesantes que aparecen en un estudio recién publicado del FMI sobre este tema. Es referencia indispensable.
También vale la pena leer este informe del Banco Internacional de Pagos. Ahí argumentan, proféticamente, que estas hipotecas no tradicionales presentaban un reto para los modelos de valuación y administración de riesgo de las instituciones financieras. Por un lado, estos modelos fueron desarrollados con base en hipotecas tradicionales, dirigidas a deudores solventes y con una estructura más sencilla. Por el otro, las hipotecas de alto riesgo son un producto que lleva unos 20 años, un periodo de alto crecimiento, estabilidad, recesiones suaves, tasas de interés a la baja y precios inmobiliarios al alza. En ese sentido, los modelos no están calibrados para manejar un escenario de tasas de interés al alza y precios inmobiliarios a la baja.
El resultado: nadie sabe cuánto valen esas hipotecas y mucho menos los bonos respaldados por ellas, un hecho que alimenta la incertidumbre y la sensación de crisis. Por lo pronto, la Reserva Federal ya empezó a comprar esos bonos, un hecho positivo, pero sin precedentes.
Ese es uno de tantos puntos interesantes que aparecen en un estudio recién publicado del FMI sobre este tema. Es referencia indispensable.
También vale la pena leer este informe del Banco Internacional de Pagos. Ahí argumentan, proféticamente, que estas hipotecas no tradicionales presentaban un reto para los modelos de valuación y administración de riesgo de las instituciones financieras. Por un lado, estos modelos fueron desarrollados con base en hipotecas tradicionales, dirigidas a deudores solventes y con una estructura más sencilla. Por el otro, las hipotecas de alto riesgo son un producto que lleva unos 20 años, un periodo de alto crecimiento, estabilidad, recesiones suaves, tasas de interés a la baja y precios inmobiliarios al alza. En ese sentido, los modelos no están calibrados para manejar un escenario de tasas de interés al alza y precios inmobiliarios a la baja.
El resultado: nadie sabe cuánto valen esas hipotecas y mucho menos los bonos respaldados por ellas, un hecho que alimenta la incertidumbre y la sensación de crisis. Por lo pronto, la Reserva Federal ya empezó a comprar esos bonos, un hecho positivo, pero sin precedentes.
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