¿Cuánto bajará el valor de las viviendas en Estados Unidos? Empiezan a aparecer pronósticos, como el que presentó la calificadora Moody's, que espera una caída nacional de 7.7% (es la magnitud de la baja entre el pico y el fondo del ciclo, que se alcanzará a fines de 2008 según esta fuente).
Pero ahora existe una herramienta más poderosa para divisar lo que podría suceder: el precio de los futuros basados en los índices Case-Shiller de precios de viviendas en las principales zonas urbanas de Estados Unidos. Estos contratos cotizan en el Chicago Mercantile Exchange.
El blog Housing Wire ofrece mucha información al respecto.
P.S.
Hoy día los derivados gozan de una mala reputación. Injustamente son culpados de ser la fuente de la crisis actual en los mercados, algo que no es cierto. Como todo, pueden ser abusados. Pero su función central, la repartición de riesgos financieros, es tan vital como siempre. Por algo existen mercados organizados de futuros desde hace más de cien años.
Estos contratos de precios de vivienda sin duda serán de gran utilidad para inversionistas, desarrolladores de vivienda, bancos e incluso propietarios. Es un ejemplo de los beneficios que aporta la innovación financiera.
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miércoles, septiembre 19, 2007
jueves, agosto 30, 2007
Banco Mundial: Pagan los justos por los pecadores
Ante la turbulencia reciente en los mercados, eran de esperarse las sobrereacciones. Hoy encontré un ejemplo muy ilustrativo.
Resulta que bajo la dirección de su nuevo presidente, Robert Zoellick, el Banco Mundial está promoviendo una iniciativa para que los países subdesarrollados utilicen productos financieros para el control de riesgos. Por ejemplo, busca que los países caribeños compren seguros conjuntos contra daños causados por huracanes, futuros para compensarlos por caídas en los precios de productos primarios, líneas de crédito en caso de desastres naturales, etc.
Suena como una excelente idea. Por algo existen los mercados organizados de productos derivados desde hace cientos de años. Claro, como siempre, el uso de estos productos requiere una buena comprensión de los riesgos involucrados, pero el Banco Mundial ciertamente está en posición de ofrecer esa asesoría.
Me enteré de esta iniciativa por Andrew Leonard, un interesante analista que, desafortunadamente, quiere hacer una analogía tan fácil como falsa entre prácticas sanas de control de riesgos y la crisis hipotecaria en Estados Unidos. Es decir, considera que los pobres (en ambos sentidos) países africanos van a comprar derivados que no entienden y que tarde o temprano les causarán grandes pérdidas.
Es una posición que muestra una falta de entendimiento de la crisis actual, así como una actitud bastante condescendiente hacia los países emergentes. De entrada, la crisis hipotecaria es un problema complejo que poco tiene que ver con derivados; más bien es un caso de subestimación sistemática de un riesgo y apalancamiento excesivo.
En fin. Es triste que gente moderada de izquierda caiga una y otra vez en la condena automática de los mercados financieros.
De hecho, es interesante notar que el gran profeta moderno contra las burbujas bursátiles y de bienes raíces, el Prof. Robert Shiller, precisamente promueve la creación de derivados ligados a variables macro como precios regionales de bienes raíces, PIB, etc., como un medio para que los individuos y organizaciones puedan controlar su nivel de riesgo (esto a través de MacroMarkets).
P.D. En una de esas coincidencias un tanto preocupantes, resulta que el tesorero del Banco Mundial se llama Kenneth Lay, igual que el fundador (ya finado, pero no antes de caer en desgracia) de Enron.
Resulta que bajo la dirección de su nuevo presidente, Robert Zoellick, el Banco Mundial está promoviendo una iniciativa para que los países subdesarrollados utilicen productos financieros para el control de riesgos. Por ejemplo, busca que los países caribeños compren seguros conjuntos contra daños causados por huracanes, futuros para compensarlos por caídas en los precios de productos primarios, líneas de crédito en caso de desastres naturales, etc.
Suena como una excelente idea. Por algo existen los mercados organizados de productos derivados desde hace cientos de años. Claro, como siempre, el uso de estos productos requiere una buena comprensión de los riesgos involucrados, pero el Banco Mundial ciertamente está en posición de ofrecer esa asesoría.
Me enteré de esta iniciativa por Andrew Leonard, un interesante analista que, desafortunadamente, quiere hacer una analogía tan fácil como falsa entre prácticas sanas de control de riesgos y la crisis hipotecaria en Estados Unidos. Es decir, considera que los pobres (en ambos sentidos) países africanos van a comprar derivados que no entienden y que tarde o temprano les causarán grandes pérdidas.
Es una posición que muestra una falta de entendimiento de la crisis actual, así como una actitud bastante condescendiente hacia los países emergentes. De entrada, la crisis hipotecaria es un problema complejo que poco tiene que ver con derivados; más bien es un caso de subestimación sistemática de un riesgo y apalancamiento excesivo.
En fin. Es triste que gente moderada de izquierda caiga una y otra vez en la condena automática de los mercados financieros.
De hecho, es interesante notar que el gran profeta moderno contra las burbujas bursátiles y de bienes raíces, el Prof. Robert Shiller, precisamente promueve la creación de derivados ligados a variables macro como precios regionales de bienes raíces, PIB, etc., como un medio para que los individuos y organizaciones puedan controlar su nivel de riesgo (esto a través de MacroMarkets).
P.D. En una de esas coincidencias un tanto preocupantes, resulta que el tesorero del Banco Mundial se llama Kenneth Lay, igual que el fundador (ya finado, pero no antes de caer en desgracia) de Enron.
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