miércoles, noviembre 12, 2003

Escuchando a los mercados

El indicador financiero más importante, que pasa totalmente inadvertido en la prensa especializada, es el premio de riesgo de los bonos. Se trata de la diferencia en el rendimiento que presentan los bonos corporativos estadounidenses de una cierta calificación y el rendimiento de los bonos del gobierno, libres de riesgo crediticio. Este diferencial es un buen indicador que capta la visión de los inversionistas sobre la solvencia financiera de las empresas y, por tanto, es un buen barómetro del nivel de riesgo general del sector corporativo (entre menor es, el riesgo es más bajo).

En este frente las noticias son excelentes (hoy publiqué una nota sobre este tema). En el caso de los bonos Baa calificados por Moodys (una calificación similar a la del gobierno mexicano en escala internacional), el diferencial se ubica cerca de 2.3 puntos porcentuales, mientras que a fines del año pasado alcanzó casi los 4 puntos porcentuales. Esta caída explica una parte importante del alza en el precio de las acciones y los bonos corporativos. Ambas categorías han presentado retornos de 30% o más este año.

Este indicador es muy similar al que conocemos como "riesgo país", que mide la diferencia en el rendimiento de los bonos del gobierno mexicano en dólares y sus contrapartes del Tesoro estadounidense. Pero como el monto de la deuda mexicana y emergente es muy baja con relación al mercado corporativo estadounidense, este último dicta en parte lo que sucede en el primero. De hecho, la tendencia seguida por la deuda mexicana es idéntica. (Sólo diferiría si hay cambios importantes que afectan a la solvencia del país. Por ejemplo, la aprobación de una reforma fiscal reduciría el riesgo país incluso si el riesgo corporativo en EUA no cambia).

Es importante seguirle la pista a este indicador. Todavía podría bajar más, ya que a fines de los noventa promedió entre 1.5% y 2%. Pero un alza sería señal de problemas futuros en la economía.

martes, noviembre 11, 2003

Infonavit: las buenas y las malas

La buena noticia es que los legisladores proponen cambios legales para que el Infonavit sea más transparente y rinda cuentas a la sociedad (ver nota). Me parece muy bien, pero la verdad es que podrían hacer algo incluso mejor: abolirlo.

Suena radical, pero consideremos que absorbe el equivalente al 5% del salario de los trabajadores del sector privado. Esa cuota la paga el patrón, por lo cual es un impuesto al trabajo, que es lo último que necesitamos en un país donde la mitad de la fuerza laboral está en el sector informal. Además, para quienes no pueden o quieren recibir un crédito del Infonavit --que no es más que una gigantesca cooperativa de crédito--el rendimiento que reciben de los recursos acumulados en su subcuenta de vivienda llegan, si acaso, el 2% real al año, mucho menor al que ofrece la cuenta de retiro administrada por las Afore.

La participación en el Infonavit debe ser voluntaria: quienes quieran entrarle, pueden aportar un porcentaje de su salario y recibir su crédito

Ahora bien, hay que reconocer que dicho organismo ha mejorado dramáticamente su desempeño en los últimos años, a partir de que se salió del negocio de la construcción de viviendas. Con una afiliación exclusivamente voluntaria, estaría forzado a ser todavía más eficiente. En fin, soñar no cuesta....

Datos del día: Los versos satánicos del presupuesto

Como era de esperarse, las propuestas gubernamentales de quitar la exención del IVA a libros, revistas y periódicos (entre otras) despertó la ira de los “intelectuales” (ver nota) y de la industria editorial.

Este debate se presenta en un vacío total de información y análisis, lo cual permite que predominen las posiciones ideológicas, que no sirven a nadie. Por eso, vale la pena ver algunas cifras.

De acuerdo con la Encuesta Ingreso Gasto de los Hogares (2000), sólo el 3% de las familias compraron libros durante el tercer trimestre del 2000 y destinaron cerca del 0.1% de su gasto a este rubro. El nivel de ingreso parece ser determinante: entre los hogares más pobres (el 10% con menos ingreso), sólo el 0.5% gastó en libros, mientras que entre los más ricos (el 10% con mayor ingreso), el 12% compró libros. Este último dato muestra que ni los ricos leen.

¿Leen menos los pobres por falta de ingresos? Sin duda, es un factor nada desdeñable, sobre todo para los hogares más pobres. Pero no es el único.

Veamos el caso del 10% de los hogares con mayor ingreso y del 10% que le sigue. Ambos ganan suficiente para comprar libros. Los primeros gastan, en general, 137% más que los segundos, pero en el caso de los libros, la diferencia sube a 187%. En términos del porcentaje de hogares que compró libros, entre el 10% más rico la proporción fue de 12% contra el 6% observado en el 10% de los hogares que le sigue en términos de ingreso.

Claramente, el ingreso no puede explicar la magnitud de esas diferencias, pero quizá la educación sí. A final de cuentas, el 50% los jefes de hogar del 10% de mayor ingreso tienen la carrera terminada o posgrado. En el siguiente decil, esa proporción baja a 17%.

Otra muestra es la distribución del gasto en artículos culturales (libros, revistas, periódicos, discos, etc.) entre los hogares que sí los adquieren. En el 50% de los hogares más pobres del país, los libros ocupan el 10% del total en promedio, mientras que en el caso de los hogares más ricos esa proporción sube a 26%.

Como lector asiduo, preferiría que los libros estuvieran exentos. Sin embargo, creo que es más importante destinar la mayor cantidad posible de recursos a la educación, ya que sólo así se logrará aumentar tanto el ingreso promedio como la lectura. Ahí debe centrarse el debate.

Más opciones de inversión

A partir de septiembre, las sociedades (fondos) de inversión pueden invertir en acciones y bonos extranjeros, ya sea a través de la sección internacional de la Bolsa Mexicana de Valores o directamente fuera del país. Me parece una buena medida, ya que permitirá al pequeño y mediano ahorrador contar con una mayor diversificación. Por lo pronto, operadoras de fondos como Banamex y Activner ya ofrecen productos que aprovechan esta oportunidad.

A los nacionalistas a ultranza: es dinero que probablemente saldría del país. Mejor que por lo menos los intermediarios nacionales ganan algo a que se quede en una cuenta de banco en El Paso.

lunes, noviembre 10, 2003

Estados Unidos: Escupiendo para arriba

La Organización Mundial de Comercio determinó que las tarifas que impuso el gobierno estadounidense a las importaciones de acero son ilegales y los países afectados ahora pueden imponer sanciones equivalentes a productos de ese país (ver nota). Vale la pena examinar a fondo este caso.

Cualquier economista digno de su título sabe que las medidas para restringir el comercio internacional son, casi sin excepción, dañinas para el bienestar de un país. A pesar de eso, los políticos las adoran, ya que es un medio relativamente fácil para mostrar que se está haciendo algo a favor de una industria nacional("conservo puestos de empleos"), mientras que "sólo" se fastidia a forasteros distantes que no votan. George Bush no es la excepción. Hace un par de años impuso tarifas a las importaciones de acero provienientes del extranjero (exentó a México y Canadá por el TLC, así como a unos cuantos países).

Según su gobierno, esta medida era requerida para dar tiempo a la industria siderúrgica estadounidense para consolidarse y recuperarse de sus problemas financieros. Estos son enormes, ya que las viejas empresas siderúrgicas, como Bethlehem, US Steel, etc., no son muy competitivas (otras más recientes, como Nucor, son muy eficientes)y además tienen que cubrir el costo de las pensiones y gastos médicos de cientos de miles de trabajadores jubilados. Sin apoyo estatal, lo más probable es que casi todas quebrarían (varias lo han hecho), lo cual le costaría dinero y popularidad al gobierno. Si además tomamos en cuenta que la vieja industria siderúrgica se concentra en estados electoralmente importantes como Ohio, Pennsylvania y Virginia Occidental, la tentación de imponer tarifas de hasta 30% a las importaciones fue irresistible.

Al parecer, los resultados de esta política son malos, en buena medida porque las tarifas elevaron el precio del acero, lo cual perjudica a las industrias que emplean este producto, muchas de las cuales, como la automotriz, también enfrentan problemas serios. Pero quienes verdaderamente pagan el pato son los consumidores, ya que pagan precios más altos. Además, es una medida que no resuelve el problema de fondo: los costos de los trabajadores jubilados, ya que incluso una mejora importante en la eficiencia de las empresas beneficiadas por el proteccionismo dificilmente alcanzará para ese fin. En ese sentido, tiene más lógica que el gobierno apoye directamente a esos trabajadores en lugar de hacerlo por una vía ineficiente, dañina y aque ahora amenaza desatar una guerra comercial.

Cifra del día: Amarillismo explosivo y fugado

La semana pasada se presentó un accidente relacionado con una fuga gas natural en la Ciudad de México. El suministro de gas natural es un fenómeno relativamente reciente en el país. Las empresas del sector afirman que es una opción más práctica, segura y económica comparada con el tradicional abasto de gas L.P. (líquido propano). A partir de este accidente, los medios han aprovechado para sembrar pánico al cuestionar la seguridad de este medio de suministro de energía. La torpe respuesta de la empresa en cuestión (Metrogas) y de las autoridades federales del sector no ayuda.

Sin embargo, hasta donde recuerdo, es el primer accidente de este tipo relacionado con gas natural. En cambio, el gas L.P. causa cientos de accidentes al año, derivados tanto de su uso como transporte. De acuerdo a un informe del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), entre 1990 y 1997 el gas L.P. causó 178 accidentes en lugares fijos (17% del total relacionado con sustancias químicas) y sólo en 1997 hubo 179 accidentes de tránsito donde estuvo involucrada esa sustancia. No se ofrecen cifras del daño material y humano que causaron, pero ciertamente la información disponible indica que el gas natural suministrado por tubierías es más seguro que el gas L.P. transportado en camiones.

Tristemente, es mucho pedir que los medios investiguen a fondo y ofrezcan información veraz cuando es más fácil y rentable para ellos generar falsas alarmas.

Cita del día: Cárdenas-Bartlett

Como siempre, Jorge Fernández ofrece un excelente editorial sobre la "alianza de las tinieblas" entre Cuauhtémoc Cárdenas y Manuel Bartlett para frenar la reforma eléctrica:

"Parece que la izquierda no aprende y sigue repitiendo el pacto Hitler-Stalin, subordinando sus acuerdos políticos coyunturales con quién sea a objetivos tan estrechos que parecen risibles."

Amen.

Mitos industriales

Si uno se guía por la prensa (tanto estadounidense como mexicana), pareciera que millones de puestos en la industria manufacturera han y están emigrando a China. Gracias a Daniel Drezner, que cita este artículo, podemos enterrar ese mito, pues resulta que casi todos los países del mundo, incluyendo a China, están perdiendo puestos de trabajo manufactureros. ¿El "culpable"? Nada menos que el crecimiento en la productividad, que nos permite producir más con menos.

Es unt tema fascinante e importante. Claramente, la industria está tomando el mismo camino que la agricultura. En unas décadas, ocupará menos del 10% de la fuerza laboral, incluso en países no tan ricos. Es una buena noticia, ya que implica que el precio de los productos manufactureros caerá con relación a nuestro ingreso. La pregunta, como señala Robert Reich, es cómo lograremos que los obreros desplazados encuentren buenos trabajos en el sector de servicios. Otra pregunta, como señala Tyler Cowen, es cómo elevar la productividad en ese sector.

domingo, noviembre 09, 2003

La ciberdemocracia en acción

En México, la campaña para obtener la nominación del Partido Demócrata estadounidense para las elecciones presidenciales del año entrante ha pasado de noche, a pesar de lleva casi 6 meses. Es entendible, sobre todo porque ninguno de los 9 aspirantes genera mucha emoción.

No obstante, buena parte del éxito del actual líder --Howard Dean, ex gobernador de New Hampshire--se puede atribuir técnicas novedosas para organizar a sus simpatizantes, generar apoyo y recaudar fondos. Éstas tienen un factor en común: Internet. Vale la pena leer este artículo (en inglés) que describe cómo su administrador de campaña emplea la tecnología. En unos años, Internet transformará la política en todo el mundo, tal como lo ha hecho en otros ámbitos de nuestra interacción social.

Cine mexicano: lamentos injustificados

En el presupuesto presentado por el ejecutivo, se incluye una propuesta para privatizar al Instituto Mexicano de la Cinematografía y a los Estudios Churubusco. Cito algunas reacciones que se mencionan en la nota periodística:
-"nunca antes alguien se había atrevido a 'acabar con la cultura de nuestro pueblo'"
- "no le están quitando nada al cine sino al pueblo de México, que se verá sometido a vivir 'en la obscuridad' si se permite que 'cosas como éstas sucedan'"

Con la salvedad de conocer a fondo la propuesta del gobierno, en prinicpio no me parece mala. ¿Cuántas peliculas de buena calidad ha producido el cine mexicano en las últimas décadas? La verdad, ninguna extraordinaria y una que otra decente (como Cronos). A mi parecer, incluso éxitos relativos como "Y tu mamá también" y "Amores perros" fueron mediocridades (si a caso) sobrevaloradas. Al 90% del pueblo mexicano le pasan de noche esas producciones producidas por y para la pequeñia burguesía pseudo-intelectualoide.

Recordemos: la época de gloria del cine mexicano se presentó cuando el estado no tenía nada que ver con esa industria. 50 años de intervención sólo han empeorado la situación (algo que también se puede decir de buena parte del cine europeo). El dinero gastado en subsidiar al cine ciertamente puede ser mejor empleado en otras áreas, incluyendo el ámbito cultural (en lo personal, prefiero que se subsidien libros).

Creo que el estado puede tener un papel importante en esa industria: por ejemplo, puede ofrecer ventajas fiscales y promover instituciones como la Cineteca Nacional (¿qué tal hacer más cinetecas en provincia?). Pero mantener a sindicatos corruptos, directores de segunda y actores mediocres --que son los que predeciblemente aullan ahora--no es un buen uso de los fondos públicos. Las figuras más destacadas del cine mexicano (Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro e incluso Salmita) son aquellos que trabajan fuera del país y deben ofrecer ideas y talento para sacar adelante proyectos competitivos que le interesen al público. Esto último no es una prioridad para el medio cinematógráfico nacional (¿qué me importa lo que quiera el público si papá gobierno me tiene y mantiene?), lo cual explica su fracaso.

Este tema me interesa y regresaré a él.

sábado, noviembre 08, 2003

El problema no sólo es Fox

En la entrada previa hablé de cómo la pésima estrategia de comunicación de Fox actúa en contra de sus (necesarias) propuestas. Pero es importante aprovechar la ocasión para criticar a la propia prensa, a quien sólo le interesa el detalle grillo, irrelevante y llamativo (de acuerdo a sus criterios).

Regresando al discurso que Fox pronunció ayer, donde habla de qué haría con la recaudación extra que obtendía si se aprueban sus medidas fiscales, menciona lo siguiente (cito textualmente):

"Por ejemplo, los estados van a recibir una cantidad cercana a los 45 mil millones de pesos.

Quiero decirles que este año, el total se destinan a obra pública. Todos los gobiernos estatales del país no llegan a 45 mil millones de pesos. Entonces, el año próximo se duplicaría la cifra para infraestructura y para obra pública de parte de los gobiernos estatales.

O puedo decirles que la cifra que va a recibir el Distrito Federal, le permitiría hacer -sólo el año próximo- diez distribuidores viales, cuando con uno se tardó tres años para construirlo.

Y puede, y puede, puede multiplicar por cuatro veces -¡por cuatro veces!- la cantidad de personas de tercera edad que apoya con los seiscientos pesos al mes; o puede darle al 50 por ciento de todas las familias del Distrito Federal esa misma cantidad, mes por mes, con lo que va a recibir de la Reforma.

Entonces, ahí está la manera en que una recaudación que alguien pudiera señalar de poco progresiva, ahí está la manera en que por la vía del gasto se puede hacer justicia y se puede distribuir el ingreso.

¿Qué puede hacer el Gobierno Federal y qué vamos a hacer el año que entra?

Setecientas cincuenta mil familias más que van a recibir el apoyo en efectivo, en numerario, mes a mes, el próximo año. Eso nos lleva a más de cinco millones de familias que están recibiendo ese apoyo contante y sonante cada mes. Eso cubre el cien por ciento de las familias en pobreza extrema y cubre más del cincuenta por ciento de las familias en pobreza moderada.

¿Y qué más vamos a hacer?

Pasar de 600 mil familias que hoy tienen Seguro Popular, a 2 millones de familias. Y al final del año 2006, a 5 millones de familias. Es decir, 25 millones de mexicanos y mexicanas que con ese Seguro Popular tienen derecho a consulta médica, a medicina sin costo, a hospitalización e intervenciones quirúrgicas sin costo y a un examen médico anual para toda la familia. "


Suena muy bien. Y su estrategia ha dado resultados: entre 2000 y 2002 bajó la incidencia de pobreza extrema pese al mal desempeño de la economía.

¿Y qué destacó la prensa de este discuros? Las cifras sobre cuántos distribuidores viales podrían construirse con ese dinero o el dinero que se le daría a los viejitos. Me asombra --por insólito y estúpido--que Fox busque apoyarse en la popularidad aparente de López Obrador para promover sus ideas. Los reportes obviamente fueron a esas dos frases como niños a una bolsa de dulces.

Pero los periodistas, editores y similares merecen una condena fuerte por no entender qué es relevante y qué no lo es. Basta mirar esta nota. No se mencionan ni las cifras de las transferencias a familias pobres ni las del seguro popular, aunque tienen un enorme impacto social.

En este país no hay a quién irle.

Vicente Fox y el fracaso de la mercadotecnia política

Aunque quizá no fue el factor determinante, la estrategia de comunicación de Vicente Fox durante la campaña presidencial del 2000 fue muy buena y contribuyó a su victoria. Él mismo siempre destacó la importancia de comunicar y vender los propgramsa y proyectos del gobierno (incluso señaló alguna vez que le dijo a Zedillo que le sorprendía que la administración de este último tenía buenos programas, pero que nadie los conocía). En ese entonces, parecía que Fox sería "el gran comunicador", muy al estilo de Ronald Regan, y que eso contribuiría a impulsar todas las reformas que el país necesita.

Tres años después, esa esperanza está hecha pedazos. Afortundamente, el gobierno de Fox tiene bastante claro qué medidas requiere el país para avanzar (reformas fiscales, energéticas, laborales, educativas, etc:). Pero ha mostrado una ineptitud enorme y consistente para promoverlas.

El actual debate en torno a la Reforma Fiscal es sintomática. La propuesta de homologar el IVA a 10% obedece a toda una serie de análisis por parte del propio gobierno, expertos nacionales e instituciones como el FMI y la OCDE. Claro, no es el único medio para recaudar más, pero es el más importante y el que funcionará más rápido.

Las críticas a esta propuesta son bien definidas: afectará más en términos relativos a los pobres que a los ricos, aunque estos últimos aportarán casi toda la recaudación adicional que se obtendría. En ese sentido, tal como he señalado muchas veces, la clave para lograr la aprobación de esa medida es encontrar mecanismos para compensar a los más afectados, lo cual de todas formas aportaría una excedente neto al gobierno.

Lamentablemente, el gobierno sólo ha vendido la homologación del IVA afirmando que aumentará la recaudación. En térmions políticos, eso implica que no será aprobada, ya que todos entienden por qué afectaría más a los pobres y piensan que el dinero adicional recaudado no los beneficiará personalmente. El gobienro simplemente no ha ofrecido beneficios concretos que las personas puedan entender.

Lo más triste es que Fox tiene la idea correcta: importa más la política de gasto que la tributaria. Cito sus palabras pronunciadas ayer en un discurso que ofreció a la Canacintra:

"La mejor manera de hacer justicia social, de distribuir el ingreso, de impulsar el crecimiento económico, es precisamente con el Presupuesto, es con la orientación que se le dé al Gasto.

La recaudación, el ingreso, siempre tendrán consistencias. Nunca será suficientemente equitativo.

No es con las fórmulas de impuestos como se hace la justicia social. En realidad, nadie quiere impuestos o nadie queremos impuestos. Lo importante es qué se va a hacer con esa recaudación. "


Sabe y entiende. Pero no lo puede aterrizar. Debería reducir el número de presentaciones públicas que hace y en todos los discursos debe vender esta idea, mencionando medidas concrteas. Debería saturar a los medios con sus argumentos y minar los argumentos simplistas de sus críticos. Pero no lo hace. Eso probablemente condenará su propuesta al fracaso parcial o incluso parcial. Para el país, es trágico, ya que sin una reforma fiscal importante, tampoco habrá una reforma energética relevante ni se podrá invertir más en educación e infraestructura.

viernes, noviembre 07, 2003

Electricidad: alianzas perversas

Es la única forma de describir a la infausta unión de Cuauhtemoc Cárdenas, Manuel Bartlett y José Murat --entre otros vestigios inumndos salidos del viejo régimen--que hoy anunciaron una unión para "defender" al sector eléctrico contra la "privaticación" (ver nota). Lo pintan como si fuera un enorme sacrificio (Bartlett fue quien criminalmente perpetró el gran fraude electoral de 1988 contra Cárdenas) para defender los intereses de la patria.

Para avanzar su causa, emplean varios argumentos insólitos:
1. Soberanía: Uno se pregunta, ¿qué tiene que ver la electricidad con la soberanía? ¿A caso son Estados Unidos, Inglaterra, etc. menos soberanos porque tienen un sector eléctrico privado?
2. Salvar a la CFE: Nuestros príncipes de las tinieblas aseguran que abrir el sector eléctrico a la competencia privada, aunque se trate de empresas mexicanas que construyan plantas eléctricas para satisfacer sus propias necesidades, le quitaría los clientes más rentables a la CFE, empeorando su situación financiera. Parece que estos señores consideran que los mexicanos no somos dignos de disfrutar los beneficios de la competencia (si CFE ofreciera buen servicio y costos bajos, otras firmas no necesitarían generar su propia electricidad).
3. No estamos tan mal: Dicen que las estimaciones "apocalípticas" del gobierno, que señalan que el país necesita invertir más de 50 mil millones de dólares en el sector en total a lo largo de los próximos diez años, son exageradas. Claro, ellos no dan cifras propias. Ayer analicé la situación financiera de la CFE y la conclusión es contundente: apenas genera suficiente dinero para sobrevivir, cumpliendo sus obligaciones laborales y financieras. No puede crecer sólo via deuda, ya que eso implica un riesgo enorme para las finanzas públicas. En ese sentido, aunque el gobierno exagere en sus estimaciones de inversión, de cualquier forma la CFE simplemente no tiene los recursos, bajo las condiciones actuales, para crecer de forma sana.


Para bien o para mal, Estados Unidos es diferente

Estados Unidos es una nación única. Eso lo sabemos todos. Pero en realidad pocos pueden decir específicamente por qué es tan diferente en térmions socio-culturales y cómo explican esos rasgos su forma de actuar. Claro, eso no justifica muchas cosas que hace Estados Unidos, pero al mismo tiempo una buena comprensión del caracter de esa nación puede ayudar a otros países a mejor lidiar con los objetivos estadounidenses. En el caso de México, pese a ser un país vecino y estrechamente vinculado a la principal potencia del mundo, la ignorancia sobre Estados Unidos es apabullante, incluso dentro de la élite. Todo esto viene al caso porque The Economist publicó una serie de notas que precisamente busca explicar por qué Estados Unidos es tan diferente. Lectura indispensable.

Perredismo trasnochado

Durante tres años, Martí Batres coordinó su bancada en la Cámara de Diputados y básicamente no logró nada. Su trabajo nefasto se refleja en la reputación política que goza (pésima) y en el hueso que pezcó (mero subsecretario de gobierno en el DF). Este año, fiel a sus tradiciones autodestructivas, el PRD enfrentó la difícil tarea de elegir a un coordinador todavía más radical, inefectivo y antagonizante. Contra todas las expectativas, lo logró: encontró a Pablo Gómez, que en dos meses básicamente estableció que el PRD será una presencia escandalosa pero absolutamente intracendente en la cámara baja. Basta leer este editoríal que publicó hoy en Milenio. Lamentable.

Es una lástima. Aunque tenga menos de 20% del voto, el PRD podría jugar un papel constructivo en la vida política del país. Vaya que el país necesita toda la sensatez, inteligencia y valentía política que los partidos puedan aportar. Lo peor es que sí había una alternativa: Gómez venció a Amalia García, quien es una persona mucho más moderada y sensata.